Me sacó una sonrisa leer: Chino malo.
Pensar que ya lo extrañaba.
miércoles, 7 de noviembre de 2012
sábado, 3 de noviembre de 2012
Como la mierda
Mis papás.
Les digo si me pueden dejar solo el living para que estudie (después de dejar claro que necesito una habitación del tiempo como la de goku para alcanzar a estudiar lo necesario para la prueba), y qué me responden?
Más tarde...
Les digo si me pueden dejar solo el living para que estudie (después de dejar claro que necesito una habitación del tiempo como la de goku para alcanzar a estudiar lo necesario para la prueba), y qué me responden?
Más tarde...
jueves, 1 de noviembre de 2012
Podredumbre
Me venia rondando la cabeza esta palabra de hace semanas. Pero no era solamente la palabra, sino que yacía bajo ella unas ganas de bloggearla, pero no sabia cómo.
Cada día que pasaba estaba un poco más claro acerca de a que iba todo.
Ahora, después del momento de mayor claridad volvió a nublarse un poco y la convicción que había de escribirla desapareció un poco.
Pero aun permanece un paisaje; bruma, sauces y un ruido triste. El ruido más triste que haya oído.
Sabia que todo se iba a derrumbar. No caer como podría haber sucedido. No, lo queríamos tanto que tapamos el sol con un dedo y vivimos como si el suelo en el que estábamos parados fuese firme, tan firme como yo imaginé que seria, tan firme como tu recordabas que era. Y e que creo que tuviste un suelo demasiado firme.
Al fin, cuando vuelvo atrás veo cómo las cosas podrían haber sido muy distintas. Si hubiese perdonado tu actuar y hubiese bailado contigo. Si hubiese dejado que te fueras a tu casa, si creerás que aun te quiero.
Que hubiésemos encontrado la manera de que yo me fuera de tu casa sin que peleáramos a muerte; que hubiese aprendido a comprenderte, o que me hubieses enseñado; que me hubieses amado en vez de perder el tiempo estando enojada y odiando...
Tantas cosas y más.
Y ver que todo eso se convierte en podredumbre.
No todo, por supuesto.
Cuando te extrañe mucho, como esas veces que me escondo solo, extrañando y recordando, sé que volveré a esa vieja casona que dejamos olvidada, con el agua corriendo y las puertas sin cerradura y rescataré todas las cosas de las que disfrutamos, de esas que te hacían reír y las salvaré de la podredumbre, para guardarlas, no para tenerlas guardadas, sino para volver a usarlas, volver a disfrutar con ellas, quizá con un gran dejo de tristeza, algo como ir en el metro bloggeabdo mientras lloras, pero tenerlas y estar feliz por haber tenido el mejor tiempo de mi vida.
Cada día que pasaba estaba un poco más claro acerca de a que iba todo.
Ahora, después del momento de mayor claridad volvió a nublarse un poco y la convicción que había de escribirla desapareció un poco.
Pero aun permanece un paisaje; bruma, sauces y un ruido triste. El ruido más triste que haya oído.
Sabia que todo se iba a derrumbar. No caer como podría haber sucedido. No, lo queríamos tanto que tapamos el sol con un dedo y vivimos como si el suelo en el que estábamos parados fuese firme, tan firme como yo imaginé que seria, tan firme como tu recordabas que era. Y e que creo que tuviste un suelo demasiado firme.
Al fin, cuando vuelvo atrás veo cómo las cosas podrían haber sido muy distintas. Si hubiese perdonado tu actuar y hubiese bailado contigo. Si hubiese dejado que te fueras a tu casa, si creerás que aun te quiero.
Que hubiésemos encontrado la manera de que yo me fuera de tu casa sin que peleáramos a muerte; que hubiese aprendido a comprenderte, o que me hubieses enseñado; que me hubieses amado en vez de perder el tiempo estando enojada y odiando...
Tantas cosas y más.
Y ver que todo eso se convierte en podredumbre.
No todo, por supuesto.
Cuando te extrañe mucho, como esas veces que me escondo solo, extrañando y recordando, sé que volveré a esa vieja casona que dejamos olvidada, con el agua corriendo y las puertas sin cerradura y rescataré todas las cosas de las que disfrutamos, de esas que te hacían reír y las salvaré de la podredumbre, para guardarlas, no para tenerlas guardadas, sino para volver a usarlas, volver a disfrutar con ellas, quizá con un gran dejo de tristeza, algo como ir en el metro bloggeabdo mientras lloras, pero tenerlas y estar feliz por haber tenido el mejor tiempo de mi vida.
miércoles, 31 de octubre de 2012
Amundsen*
Casi siempre es igual.
Está oscureciendo, el arrebol es un triste recuerdo, pero aún hay luz suficiente; así que camino sin preocupaciones.
Siempre es en la calle, en la cual no hay autos, a pesar de que la luz correspondiente para ellos en el semáforo está en el color verde.
Así que yo cruzo, nada me puede pasar. En eso, escucho un susurro, una risa, una maldición y el sonido del caucho estriñendose contra el suelo, para luego oír un crujido y pensar: primero la rodilla, ahora vienen las costillas, para luego salir volando por los aires, mientras un auto que no soy capaz de ver se aleja en la penumbra.
Y mi último pensamiento seria: nunca pensé que Alberto Knox y Sofía andarían por acá.
* No sé si el apellido está bien escrito.
Está oscureciendo, el arrebol es un triste recuerdo, pero aún hay luz suficiente; así que camino sin preocupaciones.
Siempre es en la calle, en la cual no hay autos, a pesar de que la luz correspondiente para ellos en el semáforo está en el color verde.
Así que yo cruzo, nada me puede pasar. En eso, escucho un susurro, una risa, una maldición y el sonido del caucho estriñendose contra el suelo, para luego oír un crujido y pensar: primero la rodilla, ahora vienen las costillas, para luego salir volando por los aires, mientras un auto que no soy capaz de ver se aleja en la penumbra.
Y mi último pensamiento seria: nunca pensé que Alberto Knox y Sofía andarían por acá.
* No sé si el apellido está bien escrito.
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Cosas que no fueron pero pudiesen haber sido
lunes, 29 de octubre de 2012
Cuando mi Papá no está
Me doy cuenta que anda en regiones porque cuando llego, el auto nunca está caliente.
Porque cuando abro la reja, siempre la llave tiene una sola vuelta.
Porque cuando el no está, el desayuno llega a las 8.20 y no a las 8.
Porque no escucho el baño sonando al lado de mi pieza.
Porque no lo veo sentado en su sillón viendo su computador.
Porque la Bebé está acostada todo el día.
Porque sé que el viernes en la noche se subirá a un bus.
Porque cuando abro la reja, siempre la llave tiene una sola vuelta.
Porque cuando el no está, el desayuno llega a las 8.20 y no a las 8.
Porque no escucho el baño sonando al lado de mi pieza.
Porque no lo veo sentado en su sillón viendo su computador.
Porque la Bebé está acostada todo el día.
Porque sé que el viernes en la noche se subirá a un bus.
martes, 23 de octubre de 2012
En una bicicleta estática
Pienso que la vida es terrible.
Pensar que tengo que pasar como mil horas acá, sin tener ánimos de hacer tanto ejercicio. Así que me senté en una bicicleta un tanto rara y muevo las piernas, en un circulo infinito un tanto sin sentido.
Tengo que recuperar como seis asistencias según yo, hoy una, mañana dos, y la próxima semana las demás.
Aunque, la única buena noticia del día es que el profe me dijo que solo tengo cuatro inasistencias.
Así que quizás no me quede a un doble turno hoy.
Aunque mañana tendré que hacer aerobox, y baile entretenido. Así que debo avisarle a Miguel.
Otra de las cosas malas que sucedieron hoy, aunque en comparación con la más mala es una nimiedad, la luz delantera de mi bicicleta murió.
Apenas salí a avenida, la luz salto y mientras mis rezos hacia dios eran dictados, una gran camioneta paso por encima de la luz.
Después, enojos y reconciliaciones, siendo odiado mas que odiando, me hubiese gustado no vivir este día.
A mi celular también.
Hasta desearon mi muerte.
Quiero desaparecer.
Pensar que tengo que pasar como mil horas acá, sin tener ánimos de hacer tanto ejercicio. Así que me senté en una bicicleta un tanto rara y muevo las piernas, en un circulo infinito un tanto sin sentido.
Tengo que recuperar como seis asistencias según yo, hoy una, mañana dos, y la próxima semana las demás.
Aunque, la única buena noticia del día es que el profe me dijo que solo tengo cuatro inasistencias.
Así que quizás no me quede a un doble turno hoy.
Aunque mañana tendré que hacer aerobox, y baile entretenido. Así que debo avisarle a Miguel.
Otra de las cosas malas que sucedieron hoy, aunque en comparación con la más mala es una nimiedad, la luz delantera de mi bicicleta murió.
Apenas salí a avenida, la luz salto y mientras mis rezos hacia dios eran dictados, una gran camioneta paso por encima de la luz.
Después, enojos y reconciliaciones, siendo odiado mas que odiando, me hubiese gustado no vivir este día.
A mi celular también.
Hasta desearon mi muerte.
Quiero desaparecer.
lunes, 15 de octubre de 2012
Era sábado
Y faltaba un día para que se cumplieran ocho meses.
Ocho meses desde que nos vieramos por primera vez, y sin saberlo nos comprometieramos a pasar juntos el año que se venía por delante.
El maravilloso año que ha pasado.
Y después de esos tres cuartos de año en los que yo insistí, e imaginé, en que salieramos a andar en bicicleta, se cumplieron.
Me levanté temprano y corrí a hacer clases particulares. Después de hacer esas dos horas que se pasan volando, me subí a la flaca y partí corriendo. Al llegar y esperar un poco, salimos, sacudimos la bicicleta olvidada, la inflamos, compramos un pulpito de elásticos y partimos a andar, ambos sin casco, ambos felices y anhelantes.
Un camino azaroso, andar por la vereda y hablar. Más que andar era compartir sobre dos ruedas, sentir el viento, el sol en nuestras cabezas y poco a poco conociéndonos más, averiguando un poquito más de nuestro pasado, y de cómo andar bien en bicicleta.
Volvimos, y guardamos la bicicleta con la promesa de volver a salir.
Ocho meses desde que nos vieramos por primera vez, y sin saberlo nos comprometieramos a pasar juntos el año que se venía por delante.
El maravilloso año que ha pasado.
Y después de esos tres cuartos de año en los que yo insistí, e imaginé, en que salieramos a andar en bicicleta, se cumplieron.
Me levanté temprano y corrí a hacer clases particulares. Después de hacer esas dos horas que se pasan volando, me subí a la flaca y partí corriendo. Al llegar y esperar un poco, salimos, sacudimos la bicicleta olvidada, la inflamos, compramos un pulpito de elásticos y partimos a andar, ambos sin casco, ambos felices y anhelantes.
Un camino azaroso, andar por la vereda y hablar. Más que andar era compartir sobre dos ruedas, sentir el viento, el sol en nuestras cabezas y poco a poco conociéndonos más, averiguando un poquito más de nuestro pasado, y de cómo andar bien en bicicleta.
Volvimos, y guardamos la bicicleta con la promesa de volver a salir.
Estoy estresadísimo, mi papá no hace las cosas rapido y tengo que estudiar un montón
, además de que me presionan para que vuelva a escribir.
Pasado mañana tengo una prueba de esas que no sé ni qué entra y que espero en un día aprender todo.
Además, tengo que presentar los documentos para postular a las becas, tengo que poner todos en un pdf, faltan algunos que aún no imprimo y que tengo que firmar con la firma de mi viejo.
Tengo que ir a buscar un cd a canal seis, y ahora esperar que mi papá saque promedios en excel, creyendo él que se demora poco, y se enoja si algo algo más.
Ahora tengo mucho espacio en dropbox, así que pasé algunas fotos que me gustan para poder verlas desde el ipod.
Y espero que el tio de un amigo vuelva de eeuu, para que me traiga dos cosas que le encargué, un nexus siete y un kindle papperwritte.
Y no pasa nada más en mi casa. Hay una gata chica que es de mi hermano y no para de dar vueltas y saltar y hacer las cosas que hacen los gatos chicos.
Y no pasa nada.
No hago nada.
Solo estornudo y sufro todas las noches cuando me voy a dormir.
Pasado mañana tengo una prueba de esas que no sé ni qué entra y que espero en un día aprender todo.
Además, tengo que presentar los documentos para postular a las becas, tengo que poner todos en un pdf, faltan algunos que aún no imprimo y que tengo que firmar con la firma de mi viejo.
Tengo que ir a buscar un cd a canal seis, y ahora esperar que mi papá saque promedios en excel, creyendo él que se demora poco, y se enoja si algo algo más.
Ahora tengo mucho espacio en dropbox, así que pasé algunas fotos que me gustan para poder verlas desde el ipod.
Y espero que el tio de un amigo vuelva de eeuu, para que me traiga dos cosas que le encargué, un nexus siete y un kindle papperwritte.
Y no pasa nada más en mi casa. Hay una gata chica que es de mi hermano y no para de dar vueltas y saltar y hacer las cosas que hacen los gatos chicos.
Y no pasa nada.
No hago nada.
Solo estornudo y sufro todas las noches cuando me voy a dormir.
domingo, 30 de septiembre de 2012
Clok
Suena la segunda lata del día, al abrirla después de borrar todo lo que había en mi pizarra. Me quedó claro que ya no tenía sentido que siguiera allí.
Me volví a acostar, pensaba en que ahora es terrible que me empiece a dar alergia el pelo de mis gatas. Llego a mi casa y no paro de toser, aunque ahora con la ventana abierta se aligera mi tos.
No sé qué pasó con mi bicicleta. Es como si quisiera hacerme la carrera más difícil, y de pronto dejó de ser ella misma. No noté nada cuando la miré, esas fallas usuales, algún ruidito en particular. Sólo era como si no quisiera que la montase.
Así que otro pilar cayó.
Se me fue la imaginación.
Ahí quedó el post.
Me volví a acostar, pensaba en que ahora es terrible que me empiece a dar alergia el pelo de mis gatas. Llego a mi casa y no paro de toser, aunque ahora con la ventana abierta se aligera mi tos.
No sé qué pasó con mi bicicleta. Es como si quisiera hacerme la carrera más difícil, y de pronto dejó de ser ella misma. No noté nada cuando la miré, esas fallas usuales, algún ruidito en particular. Sólo era como si no quisiera que la montase.
Así que otro pilar cayó.
Se me fue la imaginación.
Ahí quedó el post.
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Cosas que no fueron pero pudiesen haber sido
sábado, 29 de septiembre de 2012
Medida
Al fin hoy fue el control de tan terrible ramo. Después de haber estado una semana entera sufriendo, sabiendo que me iba a ir mal, con el rumor de que teníamos que estudiar de un control del 98, llego el tan ansiado día y casi me quedo dormido.
Efectivamente, el control fue casi similar al de catorce años atrás, y me fue mejor de lo esperado.
Igual que ayer, la luz apagada, una vela que alumbra desde mi velador, y música de fondo del carrete de al lado.
Después del control corrí a hacer clases, un poco más de dos horas y el Pedro me llama. Me pregunta como me fue, me dice que esta lloviendo, y que me invitaba a almorzar.
Fui sonriendo en la bici, persiguiendo a la nube que llevaba toda el agua hasta que la alcancé al llegar, comimos, nos tomamos unas morenitas, una once estupenda y me vine.
La bici estaba en una velocidad liviana, así que me vine a mi casa pedaleando harto y avanzando poco, sintiendo que a pesar de demorar mucho, no me cansaba.
Un señor vagabundo que me sonríe y saluda, una farmacia donde venden anilina verde y un camino casi recto.
Ahora estoy esperando que el agua caliente para ni pantalón y listo :)
Efectivamente, el control fue casi similar al de catorce años atrás, y me fue mejor de lo esperado.
Igual que ayer, la luz apagada, una vela que alumbra desde mi velador, y música de fondo del carrete de al lado.
Después del control corrí a hacer clases, un poco más de dos horas y el Pedro me llama. Me pregunta como me fue, me dice que esta lloviendo, y que me invitaba a almorzar.
Fui sonriendo en la bici, persiguiendo a la nube que llevaba toda el agua hasta que la alcancé al llegar, comimos, nos tomamos unas morenitas, una once estupenda y me vine.
La bici estaba en una velocidad liviana, así que me vine a mi casa pedaleando harto y avanzando poco, sintiendo que a pesar de demorar mucho, no me cansaba.
Un señor vagabundo que me sonríe y saluda, una farmacia donde venden anilina verde y un camino casi recto.
Ahora estoy esperando que el agua caliente para ni pantalón y listo :)
martes, 25 de septiembre de 2012
jueves, 20 de septiembre de 2012
Me voy a la playa
Y como era de esperar, mi no-polola se demora infinito en estar lista.
Y era el ruido del mar lo que me hacía ir. Pero no ese ruido cualquiera, sino el poder arrugar los dedos de los pies y sentir la arena que se queda pegada y te hace sentir bacán.
El viento que te trae ese olor, los sonidos de los pájaros que ya no se alimentan como antes, las páginas del libro se mueven solas y recuerdas cuando ese libro de mil quinientas hojas se te cae al mar y gritas: mierda.
Y era el ruido del mar lo que me hacía ir. Pero no ese ruido cualquiera, sino el poder arrugar los dedos de los pies y sentir la arena que se queda pegada y te hace sentir bacán.
El viento que te trae ese olor, los sonidos de los pájaros que ya no se alimentan como antes, las páginas del libro se mueven solas y recuerdas cuando ese libro de mil quinientas hojas se te cae al mar y gritas: mierda.
miércoles, 19 de septiembre de 2012
Dieciocho
Es fiestas patrias, tengo frio en las piernas porque no me he puesto pantalones, el café con crema se me acabó y al lado mio suena mi x-mini, reproduciendo los temas de Pedro Aznar que hay en el Ipod.
Debido a una torpeza no reconocida, y a unos niveles de alcoholismo no menores, mi equipo de música, el computador y el teclado quedaron la noche afuera. Pero no era cualquier noche, al poco rato la lluvia se hizo prensente y con pocas ganas arruinó el teclado. Al PC no le pasó nada, y aún tengo miedo de conectar el equipo a la corriente.
Mientras pasa todo esto, los infortunios con el teclado son considerables, mi polola me engaña y dice que no vendrá cuando sí vendrá, suena música en muchas casas cercanas, la gente celebra que es dieciocho de septiembre, pienso que volvió a pasar harto tiempo sin que escribiera. Aún me sigo dando vueltas, viendo quién actualiza y qué, pero ya no es lo mismo.
Todo lo que tengo que escribir se vuelve fome cuando lo redacto, o pierdo el hilo o las ideas.
Mañana es el cumpleaños de mi papá, tengo su regalo guardado en mi closet.
el telado urio y no puedo seguirtg esribiendo agfué
Debido a una torpeza no reconocida, y a unos niveles de alcoholismo no menores, mi equipo de música, el computador y el teclado quedaron la noche afuera. Pero no era cualquier noche, al poco rato la lluvia se hizo prensente y con pocas ganas arruinó el teclado. Al PC no le pasó nada, y aún tengo miedo de conectar el equipo a la corriente.
Mientras pasa todo esto, los infortunios con el teclado son considerables, mi polola me engaña y dice que no vendrá cuando sí vendrá, suena música en muchas casas cercanas, la gente celebra que es dieciocho de septiembre, pienso que volvió a pasar harto tiempo sin que escribiera. Aún me sigo dando vueltas, viendo quién actualiza y qué, pero ya no es lo mismo.
Todo lo que tengo que escribir se vuelve fome cuando lo redacto, o pierdo el hilo o las ideas.
Mañana es el cumpleaños de mi papá, tengo su regalo guardado en mi closet.
el telado urio y no puedo seguirtg esribiendo agfué
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lunes, 10 de septiembre de 2012
Casi sin pensarlo
Me subí a la primera micro que vi, cargando con cuatro vinos en mi mochila.
Arriba me di cuenta que no sabía bien donde iba esa micro, la había tomado antes y de un modo bastante intuitivo sabía donde iba. Saqué el libro y me puse a pensar en nada, mientras la micro recorría las calles de una comuna que dejé de lado hace bastante tiempo. De pronto reconocí esas calles, ese local donde solía comprar donas, esa vereda por la que andaba en bicicleta, esa vuelta que nunca entendí, ese pasto largo en esa esquina sin construcciones.
Miré a los tejados, como si hace años que no viera esa escena y fui cómplice de mi mismo al pensar en el porqué había tomado esa micro.
De pronto las ganas de hablar, el sentimiento de pesadumbre que el día anterior me había provocado cambiaron. Ya no fueron las mismas que la noche anterior.
Quedó esa promesa aún sin cumplir.
Y las disculpas en la boca.
Arriba me di cuenta que no sabía bien donde iba esa micro, la había tomado antes y de un modo bastante intuitivo sabía donde iba. Saqué el libro y me puse a pensar en nada, mientras la micro recorría las calles de una comuna que dejé de lado hace bastante tiempo. De pronto reconocí esas calles, ese local donde solía comprar donas, esa vereda por la que andaba en bicicleta, esa vuelta que nunca entendí, ese pasto largo en esa esquina sin construcciones.
Miré a los tejados, como si hace años que no viera esa escena y fui cómplice de mi mismo al pensar en el porqué había tomado esa micro.
De pronto las ganas de hablar, el sentimiento de pesadumbre que el día anterior me había provocado cambiaron. Ya no fueron las mismas que la noche anterior.
Quedó esa promesa aún sin cumplir.
Y las disculpas en la boca.
domingo, 9 de septiembre de 2012
Me siento enojado
Enojado, y con ganas de romper cosas.
No entiendo mi vida, quiero dormir pero tengo que terminar de revisar el montón (más de la mitad) de controles que me quedan, tengo que aclarar mis sentimientos, quiero sentir sus brazos, quiero hablar, quiero actuar conforme a lo que pienso, quiero saber qué cambiará, quiero saber si es suficiente con querer.
Me gustaría una persona, y no un personaje.
No entiendo mi vida, quiero dormir pero tengo que terminar de revisar el montón (más de la mitad) de controles que me quedan, tengo que aclarar mis sentimientos, quiero sentir sus brazos, quiero hablar, quiero actuar conforme a lo que pienso, quiero saber qué cambiará, quiero saber si es suficiente con querer.
Me gustaría una persona, y no un personaje.
miércoles, 5 de septiembre de 2012
Al fin, se decidió
Después de unos cuantos días de sentimientos alocados, no saber bien qué hacer en esa situación, no saber que pasará y a ratos estar triste, en otros indiferente y en otros despreocupado, pasó lo que iba a pasar.
Me dijo que quería que termináramos, que estábamos puro weando.
Y con esa frase dicha, se van todas esas ensoñaciones sobre lo que iba a pasar, todos los sueños, todas las proyecciones y todo ese amor que quedó por dar.
Y es que era la primera vez que me enamoraba de ese modo.
Ahora espero no dejar de creer en el amor, ni madurar demasiado por supuesto.
Me dijo que quería que termináramos, que estábamos puro weando.
Y con esa frase dicha, se van todas esas ensoñaciones sobre lo que iba a pasar, todos los sueños, todas las proyecciones y todo ese amor que quedó por dar.
Y es que era la primera vez que me enamoraba de ese modo.
Ahora espero no dejar de creer en el amor, ni madurar demasiado por supuesto.
Hace algunos meses
Muchos meses en realidad, que estuve un poco obsesionado con Salinger. Cada cierto tiempo hay autores distintos, y en ese momento, era la cumbia.
Y en las varias lecturas que le di al libro Nueve Cuentos, creo que rescaté este párrafo que me gustó, y creo que así he reaccionado los últimos días:
...
Y en las varias lecturas que le di al libro Nueve Cuentos, creo que rescaté este párrafo que me gustó, y creo que así he reaccionado los últimos días:
...
Ya veo que no te importa --dijo Boo Boo.
Su cigarrillo formaba un ángulo inusitado con sus dedos:
la brasa ardía peligrosamente cerca de uno de sus nudillos. De pronto sintió el
calor y dejó que el cigarrillo cayera al lago. En seguida sacó algo de uno de
sus bolsillos laterales. Era un paquete, más o menos del tamaño de un mazo de
naipes, envuelto en papel blanco y atado con un acinta verde.
-Este es un
llavero -dijo, sintiendo cómo la mirada del chico se alzaba hasta ella-. Igual que
el de papá. Pero tiene más llaves que el llavero de papá. Este tiene diez
llaves.
Lionel se inclinó hacia adelante en su asiento,
soltando el timón. Extendió las manos en actitud de recoger
.-¿Me lo tiras? -dijo-. Sé buena.
-Vamos a pensarlo un poco, Rayito de Sol. Tengo que
meditarlo. En realidad, debería tirar este llavero al lago.
Lionel la miró con la boca abierta. Cerró la boca.
-Es mío
-dijo, con una entonación cada vez menos imperiosa. Boo Boo, mirándolo, se
encogió de hombros.
-No me importa. Lionel se arrellanó lentamente en
su asiento, observando a su madre, y estiró la mano hacia atrás para tomar el
timón. Sus ojos reflejaban una pura percepción, como su madre sabía que reaccionaría.
-Toma -Boo Boo le tiró el paquetito. Aterrizó
perfectamente entre sus piernas. Lionel lo contempló un momento, lo alzó, lo
examinó en su mano y lo tiró luego de costado, al agua. Miró en seguida a su
madre, pero en sus ojos no había desafío sino lágrimas. Un segundo después su
boca se distorsionaba hasta tomar la forma de un ocho horizontal y se ponía a
llorar copiosamente. Boo Boo se incorporó, con cuidado, como alguien a quien se
le ha dormido un pie en el lecho, y se introdujo en el chinchorro. Un instante
después estaba sentada en el asiento de popa, con el navegante en su falda, y
lo mecía y le besaba la nuca y le daba algunos datos:
-Los
marineros no lloran, querido, los marineros nunca lloran. Solo cuando se les
hunde el barco. 0 cuando naufragan, y están en la balsa, sin nada para beber
salvo...
...
Y no quiero seguir tirando al agua las cosas que quiero. No quiero.
A hacer las cosas bien, y jugarmela con todo!
A hacer las cosas bien, y jugarmela con todo!
martes, 4 de septiembre de 2012
Día culiao
Me desperté temprano con la intención de venir a clases, pero ese sueño acumulado de no poder quedarme dormido, una cuota de insomnio y otra de dormitar y no descansar me hicieron optar por no venir al eh.
Me levanté para venir a inglés, pero esa micro que nunca pasó y que me hizo llegar tarde provocó que fuera inútil entrar a clases, si llego tarde no quedo presente.
Me vine al canal, me fumé un cigarro y escribí esto.
Ahora, acabo de hablar con ella y me dice que no veremos la película...
Me levanté para venir a inglés, pero esa micro que nunca pasó y que me hizo llegar tarde provocó que fuera inútil entrar a clases, si llego tarde no quedo presente.
Me vine al canal, me fumé un cigarro y escribí esto.
Ahora, acabo de hablar con ella y me dice que no veremos la película...
Tenía un sabor agrio
Y bastante seca la boca.
Me levanté a buscar agua a la cocina en el vaso gigante que me regalaron para mi cumpleaños pasado, y mientras los pies se me enfriaban rápidamente pensé que ese estado, al cual aún no le pongo nombre era lo más cercano que puedo concebir como ser adulto. Irónico el hecho que después de afeitarme y parecer aun más un pendejo, estaba más cerca de la adultés, esa que tanto me pediste.
Y me parece un tanto extraña esta situación, siento una seguridad, más como un sino que como una certeza, de que me dejarás, que como eres capaz de aburrirte y desaburrirte rápido no te va a costar olvidarte de mi, y seré solo un capítulo de tu vida, tal vez como un amor de verano que duró más de lo adecuado, pero un amor de verano al fin y al cabo.
En vez de insistir que me aburriré de ti es mejor no hacer cosas que aburren. Siempre es mejor solucionar los problemas y los finales tristes que solo enumerarlos.
Me levanté a buscar agua a la cocina en el vaso gigante que me regalaron para mi cumpleaños pasado, y mientras los pies se me enfriaban rápidamente pensé que ese estado, al cual aún no le pongo nombre era lo más cercano que puedo concebir como ser adulto. Irónico el hecho que después de afeitarme y parecer aun más un pendejo, estaba más cerca de la adultés, esa que tanto me pediste.
Y me parece un tanto extraña esta situación, siento una seguridad, más como un sino que como una certeza, de que me dejarás, que como eres capaz de aburrirte y desaburrirte rápido no te va a costar olvidarte de mi, y seré solo un capítulo de tu vida, tal vez como un amor de verano que duró más de lo adecuado, pero un amor de verano al fin y al cabo.
En vez de insistir que me aburriré de ti es mejor no hacer cosas que aburren. Siempre es mejor solucionar los problemas y los finales tristes que solo enumerarlos.
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