domingo, 7 de mayo de 2017

Me quedé sin internet

Y a falta de alguien con quien hablar, contarle mi vida o soñar, recurro al mudo locutor que es mi teléfono, para poder mandar un correo, para actualizar el blog.

Estaba en Jensenville, después de haber pedaleado como 50k, cuando sentí que la molestia no era pasajera. Nada que hacer, me zampé la Fanta, pregunté por el LiquorStore y me dirigí a la cima del pueblo, a conseguir el bebestible para celebrar el día. Este 5 de mayo, primero después de 7 años de celebrarlo, en el que estoy solo y no he comido tacos.

Salí del pueblo con ganas de beber y con ese entusiasmo mental altamente codiciado, lo justo. Me senté en la sombra del primer árbol que encontré suficientemente lejos del pueblo para estar solo, pero no tanto para que la cerveza se calentara.
Y me senté a conversar con mi teléfono. Yo le hablaba, respondía con distintas voces, y gastaba los datos.
Luego de estar satisfecho, de hablar, de descansar, de beber, volví a pedalear.

Un antiinflamatorio pensé en recordar cuando parara de andar. Quería buscar una granja para dormir, pero además adelantar un poquito del camino de mañana. Y avancé la primera granja, pero al llegar a la segunda ya no tenía certeza de pillar una tercera con suficiente tiempo, luz, y energía.
Así que me quedé. Busqué al dueño y no lo pillé así que esperé. Pero tampoco hubo suerte. Con las primeras gotas me envalentoné y me moví bajo techo. Con una hora de oscuridad decidí acampar en su terraza, y cocinar.


Y me acaba de pasar lo que me ha pasado antes. Cálculo muy mal y termino haciendo comida para dos. O para tres. En cualquier caso, mucha más de la que quiero.

Como sin hambre, aunque con un poco de ganas.

Tengo electricidad y agua que debo filtrar antes de beber, por lo que no me quejo.

Hay un gato hermoso, que me acompaña y me ama, y yo lo amo a el. 

Hígado

Más de cien kilómetros, 114 para ser exactos, me separaban de Jensenville y Graaff Reiner, lugar donde me estaban esperando. Traté de pedalearla en un día pero estaba sufriendo. No sufriendo, pero pensar en que tenía que llegar si o si era una obligación que me di cuenta que no quería cumplir. Así que decidí buscar alojo entremedio, más cerca de Graaff Reineta para poder llegar ahí temprano. Así que dije: en la próxima granja que encuentre me detengo.

Mala suerte la mía que no había ninguna granja a la vista, ni siquiera los árboles grandes que indican la presencia de una granja se veían en el horizonte. Me detuve en una estación de trenes abandonada, saqué unas fotos y miré el horizonte. Plano plano, y solo arbustos, cactus y alguna que otra plantita pequeña.

Suena La Conquistada mientras escribo esto.

Así que seguí pedaleando, resignado a buscar una granja para dormir y conseguir agua. Después de unos pocos kilómetros noté el río, seco, por los árboles grandes que crecen junto al lecho. Y justo al cruzar el río, me pilló una granja bonita, grande y muy bien cuidada.

Historia conocida, solo habían trabajadores y tenía que esperar al hermano del dueño que andaba cazando. Después de que volvió y me dijo que no había problema con estar ahí, me mostró la mounstrosa cantidad de animales muertos, mientras los abrían y dejaban listos para comer, curtir o guardarlos. Muchos. Y algunos muy grandes, con los ojos negros y opacos.

Mi agua hervía para el café de la tarde y un tecito, cuando vino a preguntarme si comía liver. Antes de recordar qué parte del cuerpo era el Liver, o si bien era un animal o algo, respondí que sí, que como de todo.
Así que lo acompañé nuevamente a la faena, y le pidió a in trabajador que me pasara un hígado. Me dijo que lo asara, que podía usar leña y el quincho.

Sin saber muy bien cómo cocer hígado, hice fuego en un lado, y separé brasas en otro. Y tiré el trozo de carne, rojo y sangrante, a la parrilla. Un lado lo aliñé con sal y ajo, y el otro con sal y merkén. Lo di vuelta un par de veces y cuando pensé que estaba listo comí una puntita. Suave la carne, sin fibra y con un sabor poco conocido. Rico. Raro. Así que corté por la mitad el hígado, pensando en que le iba a convidar un poco a los perritos, cuando se me cae una mitad al suelo. Nada que hacer, perritos afortunados.

La otra mitad me la zampé, dudé, pero la disfruté. Ahora un tecito antes de dormir, y al saco.

viernes, 5 de mayo de 2017

Me pusieron triste

Las noticias de ayer.

No es que hayan sido particularmente tristes ni devastadoras, pero solo puedo ver desde acá, sin poder hacer nada como transcurre todo.

Por una parte las noticias de casa, que amenazan con dejar de ser noticias​ de casa y pasar a ser noticias de mi familia, por separado. Mi padre está bien y sigue triste, mi mamá sigue en sus 20 y quiere vender la casa, mi hermano aun no encuentra pega y mi hermana trabaja todo su día.

Y otras noticias que más bien son realidades y sueños enfrentados, y la realización de que las vidas que queremos son muy distintas acompañan al sopor producido por el primer conjunto de noticias. Es que siento que fácilmente podemos deshacer nuestras alas antes de empezar el vuelo, y de nosotros depende que así no sea.

Finalmente me cobraron el camping que pensaba que no me iban al cobrar. Así que me bañaré denuevo antes de partir.

Ayuda escribir, aunque

miércoles, 26 de abril de 2017

Ya me acostumbré

A manejar por la izquierda
A hablar, pensar y escuchar en inglés
A leer y pensar mucho en Ruthfuss
A matar zancudos antes de dormir
A ponerme los calcetines que me regalaste después de un gran día de pedaleo
A dormir hasta después de que sale el sol
A jugar con los audífonos hasta que se escuche bien
A usar el GPS y planificar el día
A decir que sí a todo, comida, bebida y cama
A estar solo 
A presentarme
A que me digan Filipe en vez de Pipe
A pasar de rand a peso
A escuchar y cantar al menos una vez al día a los Beatles
A recordar y soñar
A fumar tabaco
A tener una barba gigante
A las galletas de chocolate
A comprar en tiendas hindúes mi comida
A saludar a todo el mundo
A la reación de la gente cuando les digo que estudie matemáticas
A la cara de Mandela en los billetes
A no saber dónde pedalearé el día siguiente
A mostar mis mapas



Hospitality

The people of this county has been very kindly with me. A few stories.

In anysberg a family invited me to eat dinner with they, cause they were worried about me, assuming that I'm not eating properly. After a few beers and a wonderful dinner, the next day they gave me food for the road. 

The next day I arrived to Vleiand, a little farm town. After bought a cold drink in the store of the town, I was looking for a place to camp, and the owner of the store told me that was ok if I camp in their yard. Then she changed her mind and invited me to stay in a bedroom. Finally I spent there three days, living a farming life in the middle of the mountains, surrounded by harvesting fields. They gave food, beer and good conversation. I went to climb to a hill in the back part of their land accompanied with their little dog, Savana. She hunted a rabbit while I was thinking that she was lost.

After left the town, I rode to the top of the Ladder, a big climb down to Die Hell, a beautiful valley in the middle of two ranges of mountains. I spent the night in the top of the Ladder, sleeping under the stars. Today I went down, a three hours climbing down with my bike to reach Die Hel. Here I met a group of old friends who invited me to stay with they the evening. Finally I spent the whole day with they, we make a big fire and a really good meal. They offer me a bed and give me some gifts, a little towel, tabacco and supplies. They also offer me a lift to the top of the valley to avoid the climbing up.

Those are a few examples of how people is taking care of me, and how I'm not alone in this country.
I'm very happy.


viernes, 21 de abril de 2017

Cinco dedos

Nunca he leido a Huidobro, pero creo que de todos los poetas muertos, es uno de los que mejor me cae.

En tal caso, mis 5 necesidades ser'ian algo as'i.

1. Compan'ia, sobre todo para los consejos que me hacen falta.
2. Un lugar donde dormir (seguro, cómodo y lindo).
3. M'USICA!!!!.
4. Libros.
5. Drogas.

De las 5, la primera es de las que m'as estrano. Se que hay un ciclista que est'a pedaleando 1 d'ia por delante mio, y varias veces al dia me propongo alcanzarlo y seguir juntos. Pero no lo har'e. Porque en el fondo, no lo necesito a 'el.

La segunda, aprend'i a satisfacerla. Hoy consegu'i pieza, cena, chela, comida, y alojo por dos noches, y no es la excepci'on. Anoche dorm'i al interior de un hermoso parque nacional llamado Anysberg, y all'i una familia millonaria me invit'o a comer con ellos, ya que estaban seguros que siendo ciclista no debo comer muy bien. Y fue algo maravilloso, adem'as de comer muy rico, cien veces m'as rico que lo que yo cocino para mi, tuve buena conversaci'on, adem'as de que me regalaron comida para el viaje; rasks (lo mejor de SA), carne deshidratada y un par de peras. Y puede llegar a ser as'i casi siempre; la gente de ac'a es muy linda y preocupada.

La tercera la logro satisfacer a plenitud, escucho m'usica constantemente mientras conduzco la bici, y me conduce ella a mi. Me hace manejar, cantar y sonar de una forma que me encanta. Me hace pensar en el futuro, en los discos que escuchar'e y lo mucho que disfrutar'e la m'usica.

La cuarta me transporta. Por ahora estoy en ese mundo tan bien creado por Ruthfuss, que he rele'ido y amado. Pocos libros me han sacado risas y llanto como este libro lo ha hecho. Tambi'en le he hecho empeno a otro tipo de libros, pero no he tenido tanto 'exito.

Y la quinta, se explica sola. Hace pocos d'ias prob'e 1/8 de 'acido y manej'e la bici por horas... Pocas veces he disfrutado tanto el pedaleo, y he tenido tanto ah'inco para pedalearle.

Me pregunto qu'e representa cada uno de tus dedos. He pensado bastante en tatuarme cada dedo de la mano izquierda con pequenos disenos.

La rodilla va bien, dej'o de ser un problema hace unas semanas. Hoy molest'o un poquito, pero es porque pedali'e la cach'a estos dias, en medio de rocas y montanas asombrosas. Manana descansar'e, ya que no he tenido d'ia de descanso en casi una semana.

Y ya que me dedico a vivir de recuerdos, es simple considerarte como algo est'atico, porque aunque desee con fervor interactuar contigo, no puedo sino hacerlo en mi memoria. Revivir una y otra vez pequenas cosas, y sonar bastante con el futuro. Cada vez que veo la hora, calculo qu'e hora es all'a, y  me pregunto qu'e est'as haciendo. Cuando vas en el metro a la pega, yo ya estoy en el primer descanso leyendo. A media manana tuya, yo ya estoy pensando en donde dormir'e esta noche. Cuando me estoy durmiendo pienso una ultima vez en ti, y te mando los besitos de buenas noches -  buenas tardes.

Hablaba con la Javi hace unos dias, de c'omo siento que hay dos personalidades que dominan lo que hago. Hay una que es re insegura y que quiere volver en todo momento a los brazos de la comodidad de Santiago, y sobre todo a ti. Y esa parte es la que se siente insegura cuando empieza a atardecer y no s'e donde dormir, y escribe una entrada en el blog para dar pena.

Pero hay otra parte m'as ruda, que tiene claro lo que vine a hacer ac'a, y que no se molesta en preguntarle a la gente si puedo acampar en sus casas, ni se molesta en decir que no a cosas que s'i quiero. Como cada vez que me ofrecen comida, aparece esta parte diciendo que s'i a todo.

Y entre estas dos partes han llegado a concensos. Decisiones que una vez tomadas te hacen ver la vida de otra forma, llenando espacios que antes estaban ah'i sin ocupar. Dan determinaci'on a este viaje que parti'o en el aire, sin ninguna idea muy clara de qu'e es lo que se ven'ia.

Entre tanto abarcar, poco apret'e, y no me gustamucho lo que sal'o. Pero te extrano, y por eso escribo.
--
Felipe 

martes, 18 de abril de 2017

Bajo el mismo cielo

Que yo me fui solito caminando al sol
Sin saber que en mi el fuego renació
Que ya estoy solito caminando al sol
Qué yo soy todo lo que yo quiero

lunes, 17 de abril de 2017

Quiero hablar contigo

Casi siempre.
Ahora mismo, extraño mucho, me siento un poco solo y no sé dónde acampar.

Creo que hace falta tomar un par de sabias decisiones.

Tan difícil hacerlo, de todas formas y sin consejos.

sábado, 15 de abril de 2017

Me acuerdo de sus manos, mientras escucho Demoliendo hoteles, y leo la segunda parte de la trilogía, súbitamente viene el recuerdo.


Horas después, me levanto súbitamente del sillón en el que estoy leyendo y escuchando música, porque me acuerdo de la quinta. Y descubro que tengo un correo, de esos que te avisan que hay un nuevo comentario anónimo, y luchando contra la desesperación de leer qué dice, termino de escribir esto antes.

viernes, 14 de abril de 2017

Cape Town

Qué bella ciudad en la que vine a caer, por segunda vez. Qué gente más buena la que me aloja, por segunda vez.

Para qué hablar de las buenas conversaciones, y las mejores ideas compartidas, después de más copas de vino. Hoy comí completos, con vienesa vegetariana, pero completo al fin y al cabo, después una dosis de tabaco, vino blanco, té y yerba, para llevar la conversación a esos rincones poco visitados del pensamiento, tan provechosos de compartir.

Hace unos días, terminando the Garden Route, anduve haciendo dedo para volver a Cape Town sin pagar el bus, instancia que me hizo conocer a una gran persona. Cuando estaba conversando para saber hasta dónde me podía llevar, me preguntó cuánta plata le iba a pagar por llevarme. Me hice el desentendido y me subí. Después de hacer buenas migas entendí que usualmente se paga por el hitchhike, dependiendo de la distancia. No sólo no me cobró, sino que me enseñó al conseguir otro dedo de forma efectiva, hizo un cartel para Cape Town, me compró almuerzo, y le pagó al siguiente auto que me llevó, siendo el día de su cumpleaños. La sonrisa no se me fue en todo el día.

Y después de varias horas, la mayor parte del tiempo atrás de una camioneta, con frío por el viento, calentando la guata con los últimos tragos de absenta, volví al la ciudad del cabo. Volví a donde llegué el primer día, la maravilla de ciudad rodeada por mar. Cena con cerveza y no necesitaba nada más.

Hoy después de un pedaleo por una autopista durante 20km, llegué a waterfront y pude comprar lo que necesitaba; una botella de aluminio, un buff, yerba, ácido y hongos. 

Gran parte del día se pasa leyendo la segunda parte de la trilogía, feliz. Preocupandome de ponerle hartas papas, comiendo azúcar, sal y comida rápida, espero no bajar de peso. En dos días se viene el pedaleo de nuevo, empezando the dragon spine.

lunes, 10 de abril de 2017

Cómo caer

Primero hay que pedalear harto. Al menos 5 horas continuas, si es posible, al sol.
En las subidas se puede caminar, siempre con la excusa de la rodilla. 
En las bajadas se piensa en wiiiiiiiiiii mientras se avanza todo lo que no se avanzó en la subida.

Es necesario volver al tabaco, pero del más suave que tengan y con los papeles que quemen más rápido (no pillé OCB azules, así que fue lo último).

Se puede descansar pero solo para leer, fumar o tomar agua. En caso de leer, no más de un capítulo, y si se lee más, deben ser dos. En caso de fumar siempre se debe dejar un poquito para después, mientras que el agua... Se puede tomar cuánta agua se necesite.

Se pueden hacer amigos en las estaciones de servicio, siempre y cuando te inviten a surfear al otro día.

Mala idea es surfear después del pedaleo, sobre todo si se buscan evitar calambres en el agua. También (aprendí) a no llegar tan cerca de la orilla si se desea no romper la tabla.

Después de almorzar tarde para un almuerzo, tres copas de vino y una copa de portada.

Finalmente, solo basta con ver una fotografía con un pequeño arcoiris en la esquina superior izquierda, para caer.

Profunda, inequívoca e irreversiblemente...



viernes, 7 de abril de 2017

Ahora si tengo teclado

Sin tildes y sin la letra enhe, pero todo se puede.

De tanto tomar agua por las noches, deje de levantarme a hacer pipi una vez, y ahora me estoy levantando mas de una, incluso sus 3 veces si no estoy durmiendo bien. Lo cual es curioso, pq me despierto con sed, debo pensar en como sortear esto, ya que acampando en medio de la nada, es a veces molesto salir del calor del saco de dormir, de la comodidad del colchoncito inflable.

Y hablando del colchon inflable, estoy siguiendo un consejo que aprendi en internet para levantarme temprano que consiste en desinflar el colchon a la hora a la que me quiero despertar, asi el suelo empieza a ser incomodo, se me va el calorcito y despierto de una.

La sociedad de aca es extrana. Permanece un orden social antiguo, anticuado y malefico. La gente blanca es duena de los trabajos y de la tierra, y la gente negra es la que tiene que trabajar para ellos. Un monton de conflictos que pasan desapercibidos, los que espero poder comprender mejor despues de los 3 meses que planeo estar en sudafrica.

Harto he pensado en la vuelta. En lo mucho que habra por hacer, en las ganas que tengo de seguir construyendo vida. Harto he pensado en lo que tengo que aprender primero aca, en la nueva cotiedaniedad a la que tengo que acostumbrarme y seguir siendo yo.

Cuando ando en la bici, despues de unas caladas de la maravilla vegetal que compre en capetown, me pongo a cantar. Canto fuerte, desafinado y a destiempo, canto con ganas. A pesar de que siento que me falto poner un disco de Sui generis para cantar con todas mis ganas lo que necesito, y rescatar el amor de sus canciones. Two of us me muestra un mundo de disfrute, Dig a pony me muestra lo que quiero. Pink floyd me deja en un estado de calma, 

Tambien habia extranado Viernes 3am, aunque ya pude escucharla y sentirme mejor.

Conoci a una cicloturista que ha viajado los ultimos 5 anos, trabajando on the road, en distintos lugares del mundo, y me ha dado perspectivas del futuro que no habia pensado antes. No complico las cosas, porque no me ha hecho cambiar de opinion ni nada, pero amplio de cierta forma las posibilidades de trabajo en esta sociedad. La posibilidad de compatibilizar el viaje con el trabajo. Pero no me convence aun. Creo que la parte de la vida que me gusta es el compartir.

Esto se acaba, esperando una respuesta que quedo en el vacio del internet, me despido.

jueves, 6 de abril de 2017

Me di una hora más

Para darle vueltas a mis pensamientos.

Es paja saber escribir tan rápido en un teclado y ser tan lento en este celu.

Ayer llovió muy fuerte. Más fuerte de lo que puede enfrentar mi carpa. Por suerte una hora antes de que se largarse, conocí a un joven que me invitó a su granja y puede dormir bajo techo, escuchando la lluvia principalmente sobre el techo y sobre un pequeño lago artificial que estaba a un costado del edificio. Cuando despertaba en medio de la noche para ir al baño primero despertaba sin sentir ningún ruido para luego escuchar de una forma distinta aquel golpeteo de pequeñas y miles de gotas.

Hoy estoy bajo un techo, a resguardo de la lluvia que también caerá. Compartiendo habitación con otra ciclista, mayor que yo y del hemisferio norte, en medio de una casa gigante y maravillosa. Hoy no me preocupa la lluvia pero lo hará.

Pienso en que debo aprender a sobrevivir un año (medio año) y todo estará bien.

Cantar y fumar hacen las cosas más fáciles.

Ahora sí

Con más calma y un teclado touch que responde a medias me dedico a escribir un poco de lo que me ha tocado vivir.

Me he visto enfrentado al algo para lo cual no estaba muy preparado. Dejar aquella sociedad tan rica en amistades y anhelos, por una vida un tanto ascética y principalmente en soledad ha sido duro. Pensamientos acerca del volver, me han hecho darme cuenta que cuando dejé mi vida en Santiago, no solo la dejé estar, sino que la cambié. Ya no puedo volver y pensar que todo va a seguir igual; ya no tengo espacio en Tristán Matta ni posibilidad de continuar con lo que abandoné, así que por más que recurran en mi cabeza ese tipo de pensamientos, los descarto, y me aferro a las promesas que me ha hecho el viaje, y que refuerzo cada vez que presento mi proyecto.

El acostumbramiento ha sido lento pero progresivo. 

Y nada que preocuparse de la rodilla, que me estoy cuidando!!

Aún me falta conocer tanto del país y de su gente, que cuando tenga un teclado de verdad me pondré a escribir más y mejor.

Por ahora pedaleando, pensando y extrañando, planeando futuro.

Qué bien que también estés feliz, eso es importante. Te extraño.

miércoles, 5 de abril de 2017

Queria escribir

Pero se me acabo el tiempo y debo ir a buscar un lugar para acampar.

Ha sido loco este tiempo, lleno de dudas, lleno de suenos, lleno de dolor de rodilla, lleno de tantas cosas, de expectaciones, seguridades, anhelos, soledad y bienestar. Estoy feliz, espero que todos los esten.

domingo, 26 de marzo de 2017

Recuerdo

Ese vídeo donde un divulgador cambia el sentido de giro de una bicicleta, y hace que gente pruebe su bicicleta, sin poder andar.

Una de sus primeras conclusiones es que entendimiento no equivale a comprensión.

Y ahora me encuentro en una situación similar, donde entiendo por qué las cosas están ocurriendo de esta forma. En primer lugar yo decidí venir hasta este lugar, y toda la vida que he hecho en el último tiempo apunta en tal dirección. En segundo lugar, entiendo que los planes ya planeados, no tienen motivo para no ser ejecutados.


Así que aparecí en un lugar que no esperaba, sintiendo emociones que anhelaba, sin embargo, sintiendolas a la distancia de una forma nueva. Entendiendo todo esto aún no llego a una comprensión que me tranquilice. Pero llegará.

sábado, 25 de marzo de 2017

Paredes transparente

Qué curioso el hecho de que en este lugar
Hubiera de encontrar un hervidor eléctrico.

De transparente armazón
Su visible interior parece insinuar 
Al apretar el botón y esperar
Burbujas se forman en el fondo, en muchos puntos distintos.

No puedo sino pensar
En lo imperfecto de tal hervidor.

Así van las cosas

I'm so tired I don't know what to do
I'm so tired my mind is set on you
I wonder should I call you but I know what you would do

You'd say I'm putting you on
But it's no joke, it's doing me harm
You know I can't sleep, I can't stop my brain
You know it's three weeks, I'm going insane
You know I'd give you everything I've got
For a little peace of mind

viernes, 24 de marzo de 2017

Cape Town es la cumbia

Es mi cuarto día acá, y penúltimo de los días de aquello.

Long Street es la calle donde me alojé los primeros días, la calle del carrete, el ruido y los excesos. El primer día, al llegar sin bicicleta ni equipaje no estaba seguro de qué hacer. Ganas de tomar chela, el hambre no identificada, la excitación por la nueva ciudad me llevaron a salir a dar vueltas por los alrededores.

En muchos lugares de la ciudad está lleno de personas que viven en la calle y piden dinero, sin tener la posibilidad de acceder a un trabajo. Long street, sin ser excepción, está aún más lleno debido a la cantidad cuatica de turistas. Uno de ellos me habló cuando caminaba sin saber a donde ir, y terminé invitándolo a una pizza y una chela. Le conté lo que me había pasado y el me contó su vida, y las nulas perspectivas de desarrollo que tiene con solo 30 años.

Al día siguiente, sin querer encontrarme con mi nuevo amigo, corrí una suerte similar al encontrarme con un hombre que me reconoció del día anterior, y me pedía por favor que lo invitara a comer, tal como había hecho el día anterior con su amigo de las calles. Mirando al frente, caminando rápido, diciendo que no y que lo siento pude zafarme de tal contacto. 


Ahora me encuentro en un barrio llamado heathfield, llegué acá en tren y me está alojando una familia maravillosa que viven en una casa taaaaan linda que es muy bacan. Incluso la pieza que estoy ocupando yo es muy grande y bonita. Tuve la oportunidad de arreglar la bici y ahora saldré a dar un paseo a la taller de bicis más cercano :)

martes, 21 de marzo de 2017

La partida

Me tomé un café, mirando a los ojos a mi teléfono, molesto por lo efímero de aquellos sorbos de sabor amargo y reconfortante.

Nunca me preparé para nada de lo que estoy viviendo, en un par de horas dejé mi familia, mis amigos y mi amor. Un amor que tanto me entregó, en tan poco tiempo. Tanto aprendí y disfruté, que pareció todo muy irreal.

Las despedidas en medio de llanto, los buenos deseos con respecto a mi futuro y la insistencia de la vuelta permanecen inalterables al discurso.

Tanto amor que llegué a recibir... 


Y las crónicas sobre el vuelo, mi opinión sobre los aviones, el hambre desganada de los aeropuertos, la ausencia de ventanas y las ganas de fumarme un cuete quedan empequeñecidas ante la majestuosidad de ella, de sus palabras, su cariño y su elocuencia tan nutrida que me permite crecer con cada contacto.

Un fuego morado me acompañó de viaje...