viernes, 12 de agosto de 2016

Tengo

Varias cosas en la cabeza que de pronto no sé con quién discutir. Así que qué mejor que uno mismo para, al menos, dejar las reflexiones que están en mi cabeza por escrito.

En primer lugar, nos pasó que hemos rebotado en todos los intentos que hemos hecho por avanzar en nuestra carrera y poder posicionarnos como una empresa establecida. Me pregunto si la idea llegó efectivamente varios años tarde y lo que tenemos que hacer es cambiar de rumbo o simplemente disolver la fuerza de trabajo que hemos consolidado. Y definitivamente no quiero disolver nada, pero tampoco sé en qué reenfocar la idea para innovar. Ahí radica todo, si no tenemos posibles innovaciones solo estaremos repitiendo ideas que ya fueron probadas y que estan establecidas dentro del mertcado por empresas que ya llevan años trabajando en lo mismo. Y denuevo, llegamos tarde. Cuánto? Quizás cuatro años. Si finalmente me quiero dedicar al emprendimiento definitivamente la universidad lo única que crea es un estado de standby en donde no puedo hacer nada aparte de sacar la u adelante.

Me quedé sin tiempo de seguir escribiendo pero la reflexión permanece. Tengo que sacar adelante esto.

domingo, 7 de agosto de 2016

Tengo una sensación

(I've got a feeling)
Una sensación extraña, entre dolor de guata, hambre, bajón y ganas de ir al baño.
La tesis no avanza como quiero que avance, y yo quiero permanecer en este limbo que representa mi zona de confianza.

 
Se acabó la inspiración, puf!

jueves, 4 de agosto de 2016

Me sorprendió

El caminar con los tubos de pvc y mi reacción tan decidida en su momento previa a ser tan cuestionada. La puerta abierta y mi disposición a llegar lo antes posible al lugar al que iba atrasado. Mala decisión con la que me encontré discutiendo. 

Y la micro demoraba tanto en su devenir, entre tantas luces rojas mi racionalidad volaba y volvía a sentir aquella sensación de arrepentimiento, de evaluación a posteriori de la situación y la conclusión incomoda de que decidimos mal. De que un empujón y azote con nuestras inseguridades tienen que ocurrir frecuentemente. Que si no nos olvidamos quienes somos y quienes fuimos y por qué nos convertimos en quienes somos. Y sobre todo, quienes queremos ser. El dinamismo de la vida que nos tiene entre sorpresa y sorpresa ante el incierto devenir. Que vamos construyendo, cimentando para luego poder extender nuestro deseo.

The bends trajo la reflexion que la memoria dejó inconclusa y al mismo tiempo el post rock viene desde donde no lo esperé. Al final llegué a las ballenas sin comprender el fuerte impulso que me hizo querer escribir lo que sentía. Y es que fue muy fuerte mientras lo sentía por primera vez. Cómo las ganas de saber en qué concluía el encuentro me derrotaban. Al final hubo que cortar por lo sano, escribir para dejar de sentir. Para olvidar y enterrar, esos deseos incontrolables de sentirme bien ante todo.

--
Felipe 

viernes, 29 de julio de 2016

De viaje por Santiago

Con explicaciones que no comparto, compartíamos la dicha provocada por nuestro descubrimiento: eramos amigos, nos queríamos mucho, y todo fue de una forma tan azarosa que nos asombraba y al mismo tiempo nos llenaba de felicidad.

Y es que teníamos en la sangre la capacidad de pensar de otra forma. Después de recibir los mejores estímulos del pueblo, luces, focos, led y oscuridad, un montón de dicha se apoderó de nosotros. Era asombrosa la posibilidad de estar ahi, de cómo me hubiera gustado tener la posibilidad de vivir lo mismo, cuando tenía dieciocho.

Al mismo tiempo que caía me asombraba. Habia mucho más de lo que imaginaba detrás de los ojos que miraban con una especie de relajado desentendimiento, y no lograba entender cuán dispuesto estaba a seguir cayendo. Compartimos la opinión que se forjó en nosotros, basada en un montón de estos pequeños desentendimientos que nos hacían aprender con cada segundo que estabamos allí, rumbo a mordor.

Al final, ya bajando la cerveza sosegó nuestra sed mientras veíamos a nuestro hermano caer enfermo. No podía estar pasando tal situación y para evitarla volvimos a casa. Después de mucho alcohol y de saber lo mucho que nos queríamos, dormimos. 

miércoles, 27 de julio de 2016

Revuelco

Ni lo estamos pensando, ni lo estuvimos cuando nos arrolla y nos asombra cuán fuerte es la ola. O cuán frágiles hemos de ser para estar a merced de la vida.

Borro continuamente lo que escribo, quizás pensando que escribo para un público, aunque en realidad nada comunico. Algún retazo pensamiento parece flotar, dándote a entender que eres consiente de qué trata todo esto y cómo la vida es capaz de encantar tu vida por completo, y renovarla, y removerla y revolcarla.

Cómo, lo único que te da sentido es construir la vida que quieres con quienes quieres. Y como querés. Aunque claro, nunca es así tan fácil

lunes, 25 de julio de 2016

Me veo en la necesidad

de volver a escribir.

Creo que hay un montón de situaciones por las que estoy pasando que será más fácil pensar para mi si escribo acerca de ellas. En realidad no es nada en particular de lo que quiera escribir, sino que es del conjunto de cosas que necesito expresar, pues sino de otra forma me convertiré en un neurótico.

Qué feliz me pone escuchar música. Pero escucharla de verdad. Cuando noto cómo cada sonido se distingue de los demás, fusionandose, mezclandose, y mi voz detrás de todo como un camión muy grande en un camino muy estrecho, que disfruta de lo que hace sabiendo que no canto bien.


Una vorágine que no hace bien. Que viene a sacudir una vida y que sorprende con la delicadeza con la que es capaz de afectarte. Como la noche, delicada y absoluta, un manto que todo lo cubre y que no se altera por nuestros deseos. Ya sea queramos que amanezca, o que permanezca la noche, al final las vueltas no las decide uno. Como que llegan.

Y es que eso es lo lindo de la vida. Y lo abismante. El papá de un amigo está enfermo y los eventos se suceden, como repitiéndose. Pero en alguien más. Ya no hay nada nuevo, sólo cosas que nos sorprenden. Y nos hacen reir, la mayoría.

Las drogas están tan presentes como en los últimos años, solo que ya no conocemos sus órbitas. Y cuando creemos que estamos bien es cuando más extraño es el mundo en el que vivimos. Volví a Bolaño, a leer un libro que me mueve de donde estoy, me saca de la micro y me pregunta. Hace que me pregunte y eso es algo que busco. Que perdí, y que recupero a tirones, recordando y corrigiendome, pues en realidad no necesitamos lo que está en pasado, y la nostalgia es un recurso del que disfruto demasiado. Por eso me tengo que recordar muchas veces lo importante que es el futuro y que de mi depende que sea mejor que mi pasado. Que lo que añoro no conduzca a 


miércoles, 17 de diciembre de 2014

martes, 3 de diciembre de 2013

El fido

Recuerdo bien, como esos recuerdos en los que los rayos de sol aparecen iluminando todo aunque lo más probable es que no fuera así ese día. 
Tampoco sé qué edad tenía el fido en ese momento. Cachorro sé que no era. Le gustaba a veces entrar por la puerta de la cocina y salir por la puerta principal.
Hasta que ese día salió por la puerta principal para volver a entrar por la de la cocina y repetir el proceso varias veces. 
En ese momento supe que había entendido que el patio era el mismo, si salía por cualquier puerta. Y noté el goce de entender algo en sus ojos.

Aún lo recuerdo bien.

jueves, 30 de mayo de 2013

Hoy desperté

Con ganas de comprarme un longboard.
Volví a soñar, y esta mañana mientras no estaba en clases, mi mente estaba en mendoza, en una casa conocida pero distorsionada de un modo onírico, dando resultado un patio con una cascada donde antes se encontraba la cocina, piezas gigantescas y la ausencia de dos de las personas que allí vivían.
Debía volver a santiago, y me vine en un longboard más bien raro. Muy largo y muy veloz, iba a velocidad de auto en un paso los libertadores que más bien parecía un barrio lleno de casas bonitas, en un desnivel considerable.

Después de mucho andar y estar convencido de que era lo mejor, un agujero en la calle terminó por romper mi inusitado medio de transporte.
Luego de una plática un tanto inútil acerca de cómo volver a santiago a tiempo, desperté, queriendo mucho tener ese longboard.

miércoles, 29 de mayo de 2013

Sueño

Claramente era año nuevo, y yo había arrancado de una celebración familiar demasiado temprano.
Todo partía en una especie de cementerio donde estabamos carreteando, que había una catástrofe (entiéndase una erupción o un incendio fuerte) y todo quedaba destruido. Pero a nosotros no nos pasaba nada y nos quedabamos allí hasta que todo se había tranquilizado, estaba buscando en los escombros a ver si encontraba algo útil hasta que alguien nos echaba de allí Estaba con mis amigos y nadie entendía nada.

Después aparecía en providencia, carreteando con muchas personas, de noche, afuera de grito bikes. Estuve mucho rato con la cami, pero estabamos como tomando con gente que ninguno conocía y estabamos aburridos. Nos fuimos y yo aparecí en una casa que quedaba por marín, donde estaban todos los chiquillos del dim. Estabamos preocupados, porque el tuto no se sentía bien y lo iban a operar ahí mismo.

Al yoyo se le ocurre salir, era año nuevo y no habían conocido a ni una mina. Yo le dije que fueramos para afuera, pero donde antes había mucha gente ahora nos vimos a casi nadie. Así que caminamos (en realidad trotabamos, todo el rato) hacia donde se escuchaba música (que ya no era en providencia) y había un escenario con muy pocas personas. Nos aburrimos y nos fuimos altiro de allí, trotando nuevamente sin un camino claro. Cuando estabamos bastante lejos, sentimos un grito, y al mirar vimos a todos correr, el ruido de una metralleta abriendo fuego hacia las personas que habíamos estado con ellas hace un segundo, y luego un BUM!! el gran ruido de una explosión. No sabíamos lo que sucedía, era una bomba lo que había explotado, teníamos un pitido en nuestras orejas y nos pusimos a correr.

martes, 14 de mayo de 2013

miércoles, 3 de abril de 2013

Me duelen las entrañas

Sí, eso es lo que siento en esos momentos.
Me duelen las entrañas y me quedan doliendo.

martes, 5 de febrero de 2013

lunes, 21 de enero de 2013

Imaginen

Una casa congelada en el tiempo.
No porque el tiempo no pase en ella, sino porque no pasa nada a lo largo del tiempo.

El polvo se acumula, las arañas tejen redes más y más intrincadas mientras ven cómo todo transcurre lento, un día tras otro y todo continúa igual.
Un rayo de luz entra por algún recoveco entre la madera, el polvo se mueve lentamente en un movimiento browniano que sería relajante de no ser porqué, el ambiente es oscuro.
Todo quedó congelado de la peor manera posible.

Una pelota de futbol en la misma posición que quedó, quemandose por un lado mientras gente camina por al lado sin siquiera notar que está allí.
Toda la habitación desordenada con ira. Todo revuelto, allí donde no debería estar. Objetos rotos, vidrio en el suelo, una frustración gigantesca reflejada en cada objeto y en su sombra.
Y cada día verlo allí. Todo intacto, como si el tiempo no desgastara a los objetos.

Y eso es porque el tiempo te desgasta a ti. El precio que hay que pagar por llevar el pasado en el presente.

jueves, 17 de enero de 2013

Ella

Ella, es quien me saca las mejores sonrisas, esas que están bien adentro y te hacen sentir bien.
Que últimamente dice que compremos esa cerveza que hace que todo sea mejor.
Esa que a veces con un simple gesto, hace que vayas todo el camino a tu casa sonriente, pensando en lo bacán  que es el mundo.
Que vuelves a ser tu.

Que me abraza y me hace sentir que todo está bien.
Que me hace escuchar papa negro y bacilar solo, escuchando y escuchando.
Que me hace dormir pensando en alguien.
Que proyectarse no sea un salto al vacío.
Que si insistes, escucha toda esa física matemática inentendible.
Que valga llegar a tu casa tarde.
Que me promete los mejores viajes de mi vida.
Que a veces me sorprende con movimientos que me sacan de mi mente.
Que me pregunta cosas a las cuales no tengo respuesta.
Que se cuelga y se ríe con mis comparaciones estúpidas.
Que conoceré lugares y la conoceré a ella.
Ella.


viernes, 4 de enero de 2013

Puta la wea

Puta la wea. No se qué hacer, el tiempo no pasa, no me siento apañado, no quiero seguir viviendo acá, todo el mundo tiene dramas y yo quiero irme lejos, tan lejos que ni yo quiero saber dónde estoy y no tener que pensar en el futuro ni recordar nada.

Todo se derrumbó hasta el punto en el que no tengo nada, ni pareja ni familia. Por un lado no sé las reacciones, por el otro no sé qué va a pasar en el futuro, mañana, al almuerzo, todo cagó de una manera notable.  Todo encajó de una manera siniestra.

Y me entero de cosas que hacen que todo sea aún peor. Que todo sea peor y que den menos ganas salir adelante. Saber que mañana no sabré qué hacer y que me tendré que levantar muy temprano porque dormiré mal y que habrá una pesadilla, una pesadilla al despertar.


martes, 25 de diciembre de 2012

Me gustas

Me gustas cuando yo duermo y llegas por la mañana a mi casa.
Me gustas cuando me haces desayuno y te preocupas de todas las cosas, con una despreocupación característica.
Me gustas cuando sonríes sin que te lo pida.
Me gustas cuando me abrazas y me dejas dormir así.
Me gustas cuando me llamas por la noche y te enojas porque quiero dormir.
Me gustas en la mañana, cuando despiertas y me pides un beso.
Me gustas cuando alegas porque no te doy un beso hasta que el desayuno estéterminado.
Me gustas cuando me cuentas tus historias de bici.
Me gustas cuando fumas y pones una expresión que, inconcientemente, imito.
Me gustas, me gustas siempre.


miércoles, 12 de diciembre de 2012

El Otro

Desperté y la pieza estaba muy iluminada; supe de inmediato que no era mi pieza. La de la Cami dije, y me tranquilicé para luego vertirme más rápido que flash e ir a despertarla. Fallé por más de dos horas en dicha tarea...

Cuando ya tuve un tiempo de relajo, recordé que antes de despertar, estaba soñando con mi abuelo paterno. Nunca lo conocí, así que el hecho de que fuera parecido a mi Padre era más bien una loca idea mía.
Íbamos los tres en el auto. Era poco pensar cómo tres generaciones convertían dentro de un mismo lugar, y yo ser parte de ella. Yo manejaba a pesar de que me costara mucho, era como si manejar me cansara y no pudiera seguir haciéndolo.
Paraba en Santa Amalia porque vimos que gente intentó separar a un perro y un gato bebé. Cuando el perro intentaba comérselo por al menos segunda vez, el gato cayó y yo lo atrapé, dejándolo tras de una reja, al resguardo del perro, en un lugar dominado por gatos.

Después estábamos los tres, hablando de esas cosas que crees que se hablan con tus amigos y de pronto te sorprendes al escuchar por primera vez a tu abuelo decir que tenía manos pa topi.

martes, 4 de diciembre de 2012

El upa y el chalupa

Como me gustaría que cada vez que yo dijera upa, el chalupa se escuchara de inmediato.
Pero, en vez de eso, seguido de mi upa escucho: estas seguro de tu upa?