viernes, 24 de marzo de 2017

Cape Town es la cumbia

Es mi cuarto día acá, y penúltimo de los días de aquello.

Long Street es la calle donde me alojé los primeros días, la calle del carrete, el ruido y los excesos. El primer día, al llegar sin bicicleta ni equipaje no estaba seguro de qué hacer. Ganas de tomar chela, el hambre no identificada, la excitación por la nueva ciudad me llevaron a salir a dar vueltas por los alrededores.

En muchos lugares de la ciudad está lleno de personas que viven en la calle y piden dinero, sin tener la posibilidad de acceder a un trabajo. Long street, sin ser excepción, está aún más lleno debido a la cantidad cuatica de turistas. Uno de ellos me habló cuando caminaba sin saber a donde ir, y terminé invitándolo a una pizza y una chela. Le conté lo que me había pasado y el me contó su vida, y las nulas perspectivas de desarrollo que tiene con solo 30 años.

Al día siguiente, sin querer encontrarme con mi nuevo amigo, corrí una suerte similar al encontrarme con un hombre que me reconoció del día anterior, y me pedía por favor que lo invitara a comer, tal como había hecho el día anterior con su amigo de las calles. Mirando al frente, caminando rápido, diciendo que no y que lo siento pude zafarme de tal contacto. 


Ahora me encuentro en un barrio llamado heathfield, llegué acá en tren y me está alojando una familia maravillosa que viven en una casa taaaaan linda que es muy bacan. Incluso la pieza que estoy ocupando yo es muy grande y bonita. Tuve la oportunidad de arreglar la bici y ahora saldré a dar un paseo a la taller de bicis más cercano :)

martes, 21 de marzo de 2017

La partida

Me tomé un café, mirando a los ojos a mi teléfono, molesto por lo efímero de aquellos sorbos de sabor amargo y reconfortante.

Nunca me preparé para nada de lo que estoy viviendo, en un par de horas dejé mi familia, mis amigos y mi amor. Un amor que tanto me entregó, en tan poco tiempo. Tanto aprendí y disfruté, que pareció todo muy irreal.

Las despedidas en medio de llanto, los buenos deseos con respecto a mi futuro y la insistencia de la vuelta permanecen inalterables al discurso.

Tanto amor que llegué a recibir... 


Y las crónicas sobre el vuelo, mi opinión sobre los aviones, el hambre desganada de los aeropuertos, la ausencia de ventanas y las ganas de fumarme un cuete quedan empequeñecidas ante la majestuosidad de ella, de sus palabras, su cariño y su elocuencia tan nutrida que me permite crecer con cada contacto.

Un fuego morado me acompañó de viaje...

Despertar con la pata izquierda

Así fue.


Espero que mejore.

miércoles, 8 de marzo de 2017

sábado, 4 de marzo de 2017

How can I even try?

Ora Cerati, ora Lennon, ora Morrisey.

La dosis de la mañana llegó de la mano de mi buen amigo, siempre a tiempo, siempre sardónico, siempre dispuesto a compartir conmigo lo gracioso de la vida. El blanco velo que me cubrió en las horas nocturnas se arrugó a los pies de la cama, mientras me vestía para empezar denuevo.

La comprensión de la noche anterior había desaparecido, siendo reemplazada por un vacío respetuoso más bien silencioso. Toda clase de conclusiones, acerca de poder, amor, respeto, felicidad, ya no se sostenían.

El consejo llegó de la mano de mi buena amiga, siempre a tiempo, siempre comprensiva, siempre disfrutando lo gracioso de la vida. El velo opaco que me nublaba en las horas cercanas al despertar se arrugó a los pies de mi conciencia, mientras me disponía a empezar denuevo.

Ora Harrison, con Long Long Long - White Album.

**

Y llegué, directo a escribir.
Sin los audífonos puestos, extrañando esa música para volar, y pensando en las mil formas distintas de escribir lo que quiero contar a continuación.

Me senté, prendí la correcta luz de escritura pasada la medianoche, los audífonos grandes puestos y volviendo a escuchar a Cerati.

La stout, del Leo, abierta, sintoniza con la ciudad de la furia y el recorrido en bici. Y es que mientras bajaba, volando sobre las aceras, la vorágine se mantenía ajena a mi, sin mostrar alguna debilidad comprensiva y sólo exaltando las ganas de escribir acerca de ella.

En medio de las conocidas calles azules, brillando con rojo fulgor desde el tubo del sillín, me vi en medio de tal contacto, irrenunciable. Hipólito era su nombre, vivía en La Victoria y tenía 3 hermanos. Contaba con más de veinte meses de vida en santiago, trabajaba cargando cervezas.
El contacto, fútil en medio de tanta cabalgata nocturna, importa. 

Y así, el tema que me tiene de ancas sobre la silla, moviendo los brazos que con tanta tranquilidad me condujeron mientras las piernas trabajaban como pistones, sin tregua ni descanso, tiene a los mismos brazos entretenidos, pensando cómo abordar, que quiero comunicar.

La tregua existentente se extinguió, encontrando sin timón ni capitán a mi ilusa conciencia. Insomne, el sopor del alcohol no encuentra lo que busca comunicar, si no es sólo un desahogo lo que nos reúne. El eclipse no fue parcial, y mi musa no fue tal.











Sobredosis





**Esto es un borrador, que nunca verá la luz como definitivo

--
Felipe 

jueves, 16 de febrero de 2017

Queda un mes

Para embarcar en dirección al Atlántico y llegar al continente más perjudicado del desarrollo occidental, y ahora, "mundial", y estoy lleno de sensaciones que no entiendo. Por una parte, el nerviosismo y las ansias no son lo que está predominando en mi cerebro, sino más bien hay sensaciones y emociones que no deberían estar apareciendo a un mes de partir. Tales emociones me eran ajenas y ahora parecen el telón que se instauró para quedarse, distrayéndome de todo lo que falta por hacer. Fue más bien un giro en el timón, ya que en realidad el telón sigue siendo el mismo.

En ello falta que: termine las sesiones del kine (faltan 8!), vacunarme (entero caro :(), sacar pasaporte, terminar de equipar la bici, hacer la ruta, y pedir alojo en Ciudad del Cabo.

Llego a una de las ciudades más bellas del mundo, ubicadas al igual que mi querido Santiago, a las faldas de las montañas, pero a diferencia de nuestro valle, Ciudad del Cabo está encima de.... un cabo!. El mar baña la costa, exultante, estremeciendo sus aguas al compás de la mezcla que se forma en la unión de las corrientes del Atlántico y del Índico, bullendo en vida submarina.


Pero antes, debo terminar el paper con el que me calcé después de la tesis. A pesar de tener todo listo y solo tener que traducir, todo lo anterior ha mantenido un estado de procastinación y desvarío, por lo demás, encantandor.

miércoles, 15 de febrero de 2017

Fue un sueño

Fue un sueño que llevo ya mucho soñando.
Desperté con la sensación desvaída de felicidad y tranquilidad que había conseguido por otros medios.

Es que todo ocurría tal yo quería.

lunes, 13 de febrero de 2017

SUAAT

Como suena, hace soñar. 

No pensado antes, incluso insospechado es de aquellas rebeliones que encantan y conquistan. La percepción debe cambiar para poder sospechar siquiera en uno mismo. Bueno darse cuenta.

domingo, 15 de enero de 2017

Tengo una sensación

Que no me la puedo sacar. Una sensación provocada por los últimos acontecimientos, pero que recae sobre un largo pilar de recuerdos, sensaciones y pensamientos que han transcurrido el último año.

Mi vecino murió, y le gustaban los Beatles. Sólo lo vine a descubrir hoy, el día de su velorio y posterior funeral cuando uno de sus amigos dejó junto al ataud, un retrato de ambos en su juventud, además de una fotografía de los ingleses.

let me take you down, 'cause I'm going to
Cuando los carros partían,
Strawberry Fields
Noté la canción al fondo,
Nothing is real
Y fue lo que más me tocó.

En este año nos hemos visto a enfrentados con más muertes que ningún otro. El papá del Alexis fue la primera de estas muertes, tan súbitas y catastróficas, que hacen notar cuán inmaduro soy frente a la muerte, y lo poco que sé hacer frente a ella. La abuela de Pedro, la segunda, en la que viví el sentimiento provocado por la partida en los seres queridos con un pie dentro y un pie fuera, no perteneciendo a la familia pero estándo en ella, viviendo en su casa. Y ahora el Esteban, cuyo típico saludo 'Hola miiijo' sonaba a destiempo en la rápida forma de vivir que llevamos.

Sus cigarros se lo llevaron con ellos, al igual que a ella.

Dentro de todo lo que estoy viviendo (que me tiene motivado, aterrado, excitado, nervioso y muchas otras sensaciones) esto me descolocó y necesité desahogarme.

Me hubiese gustado saber si alguna vez escuchó, y disfrutó, alguna de las canciones que cantamos con Pedro, que tan poseedores nos sentimos sobre ellas que pasamos por alto preguntárnos si a él le gustaba escucharnos.

viernes, 12 de agosto de 2016

Tengo

Varias cosas en la cabeza que de pronto no sé con quién discutir. Así que qué mejor que uno mismo para, al menos, dejar las reflexiones que están en mi cabeza por escrito.

En primer lugar, nos pasó que hemos rebotado en todos los intentos que hemos hecho por avanzar en nuestra carrera y poder posicionarnos como una empresa establecida. Me pregunto si la idea llegó efectivamente varios años tarde y lo que tenemos que hacer es cambiar de rumbo o simplemente disolver la fuerza de trabajo que hemos consolidado. Y definitivamente no quiero disolver nada, pero tampoco sé en qué reenfocar la idea para innovar. Ahí radica todo, si no tenemos posibles innovaciones solo estaremos repitiendo ideas que ya fueron probadas y que estan establecidas dentro del mertcado por empresas que ya llevan años trabajando en lo mismo. Y denuevo, llegamos tarde. Cuánto? Quizás cuatro años. Si finalmente me quiero dedicar al emprendimiento definitivamente la universidad lo única que crea es un estado de standby en donde no puedo hacer nada aparte de sacar la u adelante.

Me quedé sin tiempo de seguir escribiendo pero la reflexión permanece. Tengo que sacar adelante esto.

domingo, 7 de agosto de 2016

Tengo una sensación

(I've got a feeling)
Una sensación extraña, entre dolor de guata, hambre, bajón y ganas de ir al baño.
La tesis no avanza como quiero que avance, y yo quiero permanecer en este limbo que representa mi zona de confianza.

 
Se acabó la inspiración, puf!

jueves, 4 de agosto de 2016

Me sorprendió

El caminar con los tubos de pvc y mi reacción tan decidida en su momento previa a ser tan cuestionada. La puerta abierta y mi disposición a llegar lo antes posible al lugar al que iba atrasado. Mala decisión con la que me encontré discutiendo. 

Y la micro demoraba tanto en su devenir, entre tantas luces rojas mi racionalidad volaba y volvía a sentir aquella sensación de arrepentimiento, de evaluación a posteriori de la situación y la conclusión incomoda de que decidimos mal. De que un empujón y azote con nuestras inseguridades tienen que ocurrir frecuentemente. Que si no nos olvidamos quienes somos y quienes fuimos y por qué nos convertimos en quienes somos. Y sobre todo, quienes queremos ser. El dinamismo de la vida que nos tiene entre sorpresa y sorpresa ante el incierto devenir. Que vamos construyendo, cimentando para luego poder extender nuestro deseo.

The bends trajo la reflexion que la memoria dejó inconclusa y al mismo tiempo el post rock viene desde donde no lo esperé. Al final llegué a las ballenas sin comprender el fuerte impulso que me hizo querer escribir lo que sentía. Y es que fue muy fuerte mientras lo sentía por primera vez. Cómo las ganas de saber en qué concluía el encuentro me derrotaban. Al final hubo que cortar por lo sano, escribir para dejar de sentir. Para olvidar y enterrar, esos deseos incontrolables de sentirme bien ante todo.

--
Felipe 

viernes, 29 de julio de 2016

De viaje por Santiago

Con explicaciones que no comparto, compartíamos la dicha provocada por nuestro descubrimiento: eramos amigos, nos queríamos mucho, y todo fue de una forma tan azarosa que nos asombraba y al mismo tiempo nos llenaba de felicidad.

Y es que teníamos en la sangre la capacidad de pensar de otra forma. Después de recibir los mejores estímulos del pueblo, luces, focos, led y oscuridad, un montón de dicha se apoderó de nosotros. Era asombrosa la posibilidad de estar ahi, de cómo me hubiera gustado tener la posibilidad de vivir lo mismo, cuando tenía dieciocho.

Al mismo tiempo que caía me asombraba. Habia mucho más de lo que imaginaba detrás de los ojos que miraban con una especie de relajado desentendimiento, y no lograba entender cuán dispuesto estaba a seguir cayendo. Compartimos la opinión que se forjó en nosotros, basada en un montón de estos pequeños desentendimientos que nos hacían aprender con cada segundo que estabamos allí, rumbo a mordor.

Al final, ya bajando la cerveza sosegó nuestra sed mientras veíamos a nuestro hermano caer enfermo. No podía estar pasando tal situación y para evitarla volvimos a casa. Después de mucho alcohol y de saber lo mucho que nos queríamos, dormimos. 

miércoles, 27 de julio de 2016

Revuelco

Ni lo estamos pensando, ni lo estuvimos cuando nos arrolla y nos asombra cuán fuerte es la ola. O cuán frágiles hemos de ser para estar a merced de la vida.

Borro continuamente lo que escribo, quizás pensando que escribo para un público, aunque en realidad nada comunico. Algún retazo pensamiento parece flotar, dándote a entender que eres consiente de qué trata todo esto y cómo la vida es capaz de encantar tu vida por completo, y renovarla, y removerla y revolcarla.

Cómo, lo único que te da sentido es construir la vida que quieres con quienes quieres. Y como querés. Aunque claro, nunca es así tan fácil

lunes, 25 de julio de 2016

Me veo en la necesidad

de volver a escribir.

Creo que hay un montón de situaciones por las que estoy pasando que será más fácil pensar para mi si escribo acerca de ellas. En realidad no es nada en particular de lo que quiera escribir, sino que es del conjunto de cosas que necesito expresar, pues sino de otra forma me convertiré en un neurótico.

Qué feliz me pone escuchar música. Pero escucharla de verdad. Cuando noto cómo cada sonido se distingue de los demás, fusionandose, mezclandose, y mi voz detrás de todo como un camión muy grande en un camino muy estrecho, que disfruta de lo que hace sabiendo que no canto bien.


Una vorágine que no hace bien. Que viene a sacudir una vida y que sorprende con la delicadeza con la que es capaz de afectarte. Como la noche, delicada y absoluta, un manto que todo lo cubre y que no se altera por nuestros deseos. Ya sea queramos que amanezca, o que permanezca la noche, al final las vueltas no las decide uno. Como que llegan.

Y es que eso es lo lindo de la vida. Y lo abismante. El papá de un amigo está enfermo y los eventos se suceden, como repitiéndose. Pero en alguien más. Ya no hay nada nuevo, sólo cosas que nos sorprenden. Y nos hacen reir, la mayoría.

Las drogas están tan presentes como en los últimos años, solo que ya no conocemos sus órbitas. Y cuando creemos que estamos bien es cuando más extraño es el mundo en el que vivimos. Volví a Bolaño, a leer un libro que me mueve de donde estoy, me saca de la micro y me pregunta. Hace que me pregunte y eso es algo que busco. Que perdí, y que recupero a tirones, recordando y corrigiendome, pues en realidad no necesitamos lo que está en pasado, y la nostalgia es un recurso del que disfruto demasiado. Por eso me tengo que recordar muchas veces lo importante que es el futuro y que de mi depende que sea mejor que mi pasado. Que lo que añoro no conduzca a 


miércoles, 17 de diciembre de 2014

martes, 3 de diciembre de 2013

El fido

Recuerdo bien, como esos recuerdos en los que los rayos de sol aparecen iluminando todo aunque lo más probable es que no fuera así ese día. 
Tampoco sé qué edad tenía el fido en ese momento. Cachorro sé que no era. Le gustaba a veces entrar por la puerta de la cocina y salir por la puerta principal.
Hasta que ese día salió por la puerta principal para volver a entrar por la de la cocina y repetir el proceso varias veces. 
En ese momento supe que había entendido que el patio era el mismo, si salía por cualquier puerta. Y noté el goce de entender algo en sus ojos.

Aún lo recuerdo bien.

jueves, 30 de mayo de 2013

Hoy desperté

Con ganas de comprarme un longboard.
Volví a soñar, y esta mañana mientras no estaba en clases, mi mente estaba en mendoza, en una casa conocida pero distorsionada de un modo onírico, dando resultado un patio con una cascada donde antes se encontraba la cocina, piezas gigantescas y la ausencia de dos de las personas que allí vivían.
Debía volver a santiago, y me vine en un longboard más bien raro. Muy largo y muy veloz, iba a velocidad de auto en un paso los libertadores que más bien parecía un barrio lleno de casas bonitas, en un desnivel considerable.

Después de mucho andar y estar convencido de que era lo mejor, un agujero en la calle terminó por romper mi inusitado medio de transporte.
Luego de una plática un tanto inútil acerca de cómo volver a santiago a tiempo, desperté, queriendo mucho tener ese longboard.

miércoles, 29 de mayo de 2013

Sueño

Claramente era año nuevo, y yo había arrancado de una celebración familiar demasiado temprano.
Todo partía en una especie de cementerio donde estabamos carreteando, que había una catástrofe (entiéndase una erupción o un incendio fuerte) y todo quedaba destruido. Pero a nosotros no nos pasaba nada y nos quedabamos allí hasta que todo se había tranquilizado, estaba buscando en los escombros a ver si encontraba algo útil hasta que alguien nos echaba de allí Estaba con mis amigos y nadie entendía nada.

Después aparecía en providencia, carreteando con muchas personas, de noche, afuera de grito bikes. Estuve mucho rato con la cami, pero estabamos como tomando con gente que ninguno conocía y estabamos aburridos. Nos fuimos y yo aparecí en una casa que quedaba por marín, donde estaban todos los chiquillos del dim. Estabamos preocupados, porque el tuto no se sentía bien y lo iban a operar ahí mismo.

Al yoyo se le ocurre salir, era año nuevo y no habían conocido a ni una mina. Yo le dije que fueramos para afuera, pero donde antes había mucha gente ahora nos vimos a casi nadie. Así que caminamos (en realidad trotabamos, todo el rato) hacia donde se escuchaba música (que ya no era en providencia) y había un escenario con muy pocas personas. Nos aburrimos y nos fuimos altiro de allí, trotando nuevamente sin un camino claro. Cuando estabamos bastante lejos, sentimos un grito, y al mirar vimos a todos correr, el ruido de una metralleta abriendo fuego hacia las personas que habíamos estado con ellas hace un segundo, y luego un BUM!! el gran ruido de una explosión. No sabíamos lo que sucedía, era una bomba lo que había explotado, teníamos un pitido en nuestras orejas y nos pusimos a correr.