martes, 25 de diciembre de 2012

Me gustas

Me gustas cuando yo duermo y llegas por la mañana a mi casa.
Me gustas cuando me haces desayuno y te preocupas de todas las cosas, con una despreocupación característica.
Me gustas cuando sonríes sin que te lo pida.
Me gustas cuando me abrazas y me dejas dormir así.
Me gustas cuando me llamas por la noche y te enojas porque quiero dormir.
Me gustas en la mañana, cuando despiertas y me pides un beso.
Me gustas cuando alegas porque no te doy un beso hasta que el desayuno estéterminado.
Me gustas cuando me cuentas tus historias de bici.
Me gustas cuando fumas y pones una expresión que, inconcientemente, imito.
Me gustas, me gustas siempre.


miércoles, 12 de diciembre de 2012

El Otro

Desperté y la pieza estaba muy iluminada; supe de inmediato que no era mi pieza. La de la Cami dije, y me tranquilicé para luego vertirme más rápido que flash e ir a despertarla. Fallé por más de dos horas en dicha tarea...

Cuando ya tuve un tiempo de relajo, recordé que antes de despertar, estaba soñando con mi abuelo paterno. Nunca lo conocí, así que el hecho de que fuera parecido a mi Padre era más bien una loca idea mía.
Íbamos los tres en el auto. Era poco pensar cómo tres generaciones convertían dentro de un mismo lugar, y yo ser parte de ella. Yo manejaba a pesar de que me costara mucho, era como si manejar me cansara y no pudiera seguir haciéndolo.
Paraba en Santa Amalia porque vimos que gente intentó separar a un perro y un gato bebé. Cuando el perro intentaba comérselo por al menos segunda vez, el gato cayó y yo lo atrapé, dejándolo tras de una reja, al resguardo del perro, en un lugar dominado por gatos.

Después estábamos los tres, hablando de esas cosas que crees que se hablan con tus amigos y de pronto te sorprendes al escuchar por primera vez a tu abuelo decir que tenía manos pa topi.

martes, 4 de diciembre de 2012

El upa y el chalupa

Como me gustaría que cada vez que yo dijera upa, el chalupa se escuchara de inmediato.
Pero, en vez de eso, seguido de mi upa escucho: estas seguro de tu upa?

martes, 27 de noviembre de 2012

lunes, 19 de noviembre de 2012

El cómputo final fue

Cinco latas y más de doce cigarros el día de ayer.

Me bajó la pena y el enojo denuevo, la vida vuelve a ser una mierda.
No entiendo cómo pudo hacerlo.

Como un sueño

Desperté un poco confuso.
Cinco horas de sueño no son suficientes.
Pero, por un rato pensé que todo podía ser un mal sueño, que ahora todo estaba bien.

Me apene cuando comprendí que no...


Y, hoy en la mañana me di cuenta que el pulpo verde había desaparecido...

Siete

Así como ese capitulo que tantas veces pensé, solo que ahora el siete es por el piso en el que estoy.

Hay edificios al frente, más que los que me gustaría que hubiese, pero en fin.
Veo hacia el sur de Santiago, la ciudad en la que tanto he vivido, y en la que tanto me queda por vivir.
Hay muchas luces y me acuerdo de cuando chico, me encantaba mirar las luces e imaginar qué había. Mirar cómo los focos definían las calles, y esa titilación que le da movimiento y vida.

Estoy triste. Enojado y triste.
No solo triste por mi, sino por ella y por nosotros.
Sé que no debe ser fácil despertar y que todas las reglas hayan cambiado por lo que ocurrió anoche.
Que no supiste, o no quisiste parar de tomar, y que tus actos que ya no recuerdas, pero que sin duda disfrutaste, hayan hecho rotar tu mundo.
Como me encantaba citar: el mundo se ha movido.

Sin quererlo yo, ya nada es igual. Es uno de esos momentos donde la vida se ve frágil, donde hasta tus seguridades, que son pocas, fallan. Donde lo que no querías, ni esperabas que pase, sucede.

Y luego, te enteras que es probable que pase de nuevo, donde la concepción de error es una disculpa, pero no una nueva seguridad.
Es allí donde deseas que nada hubiese ocurrido. Que todo podría haber transcurrido bien, pero como todo siempre se complica, sale mal.

Y la solución? Correr por supuesto.

Y la explicación? Sabias que algún día pasaría.

No entiendo nada ni se que hacer.

Hoy ya debo llevar más de quince cigarros. El tabaco escaseó de pronto y quizás lo último que quede es lo que me dispongo a fumar ahora.

Y no puedo no imaginarla: bailando al frente de todos como si nada existiera, como si yo no existiera, poniendo esas caras que logré conocer para luego tomarlo de la mano y llevarlo fuera.
Y poner cara de hastío cuando se da cuenta que la están buscando y no va a poder hacer lo que quería.
Enojandose por ello.
Y quizás qué cosas màs.

Y me apena. Sin darme cuenta suspiro.

No entiendo cómo pudo...
Si sabía lo que pasaría.

Y, se me iba, en un adelanto a mi cumpleaños me regalaron zapatillas.

domingo, 18 de noviembre de 2012

Quilmes

Me enteré de que me habían cagado, y luego de la primera explosión de ira, enrolé y partí al súper.
Pregunte por las becker, y los six pack de Quilmes costaban lo mismo.
Salí con uno en la mano y me vine.

Destapé, aspiré y así paso la tarde, un millón de cigarros, y una lata tras otra.

Fue una buena despedida, con el roro incluido, para el mejor periodo de mi vida.

Pero se viene mi cumpleaños y no puedo estar así
Algo haré, el luto tiene que ser suave.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Por primera vez

Me sacó una sonrisa leer: Chino malo.
Pensar que ya lo extrañaba.

sábado, 3 de noviembre de 2012

Como la mierda

Mis papás.
Les digo si me pueden dejar solo el living para que estudie (después de dejar claro que necesito una habitación del tiempo como la de goku para alcanzar a estudiar lo necesario para la prueba), y qué me responden?
Más tarde...

jueves, 1 de noviembre de 2012

Podredumbre

Me venia rondando la cabeza esta palabra de hace semanas. Pero no era solamente la palabra, sino que yacía bajo ella unas ganas de bloggearla, pero no sabia cómo.
Cada día que pasaba estaba un poco más claro acerca de a que iba todo.
Ahora, después del momento de mayor claridad volvió a nublarse un poco y la convicción que había de escribirla desapareció un poco.

Pero aun permanece un paisaje; bruma, sauces y un ruido triste. El ruido más triste que haya oído.
Sabia que todo se iba a derrumbar. No caer como podría haber sucedido. No, lo queríamos tanto que tapamos el sol con un dedo y vivimos como si el suelo en el que estábamos parados fuese firme, tan firme como yo imaginé que seria, tan firme como tu recordabas que era. Y e que creo que tuviste un suelo demasiado firme.

Al fin, cuando vuelvo atrás veo cómo las cosas podrían haber sido muy distintas. Si hubiese perdonado tu actuar y hubiese bailado contigo. Si hubiese dejado que te fueras a tu casa, si creerás que aun te quiero.

Que hubiésemos encontrado la manera de que yo me fuera de tu casa sin que peleáramos a muerte; que hubiese aprendido a comprenderte, o que me hubieses enseñado; que me hubieses amado en vez de perder el tiempo estando enojada y odiando...

Tantas cosas y más.

Y ver que todo eso se convierte en podredumbre.
No todo, por supuesto.
Cuando te extrañe mucho, como esas veces que me escondo solo, extrañando y recordando, sé que volveré a esa vieja casona que dejamos olvidada, con el agua corriendo y las puertas sin cerradura y rescataré todas las cosas de las que disfrutamos, de esas que te hacían reír y las salvaré de la podredumbre, para guardarlas, no para tenerlas guardadas, sino para volver a usarlas, volver a disfrutar con ellas, quizá con un gran dejo de tristeza, algo como ir en el metro bloggeabdo mientras lloras, pero tenerlas y estar feliz por haber tenido el mejor tiempo de mi vida.

miércoles, 31 de octubre de 2012

Amundsen*

Casi siempre es igual.
Está oscureciendo, el arrebol es un triste recuerdo, pero aún hay luz suficiente; así que camino sin preocupaciones.
Siempre es en la calle, en la cual no hay autos, a pesar de que la luz correspondiente para ellos en el semáforo está en el color verde.
Así que yo cruzo, nada me puede pasar. En eso, escucho un susurro, una risa, una maldición y el sonido del caucho estriñendose contra el suelo, para luego oír un crujido y pensar: primero la rodilla, ahora vienen las costillas, para luego salir volando por los aires, mientras un auto que no soy capaz de ver se aleja en la penumbra.

Y mi último pensamiento seria: nunca pensé que Alberto Knox y Sofía andarían por acá.

* No sé si el apellido está bien escrito.

lunes, 29 de octubre de 2012

Cuando mi Papá no está

Me doy cuenta que anda en regiones porque cuando llego, el auto nunca está caliente.
Porque cuando abro la reja, siempre la llave tiene una sola vuelta.
Porque cuando el no está, el desayuno llega a las 8.20 y no a las 8.
Porque no escucho el baño sonando al lado de mi pieza.
Porque no lo veo sentado en su sillón viendo su computador.
Porque la Bebé está acostada todo el día.

Porque sé que el viernes en la noche se subirá a un bus.

martes, 23 de octubre de 2012

En una bicicleta estática

Pienso que la vida es terrible.
Pensar que tengo que pasar como mil horas acá, sin tener ánimos de hacer tanto ejercicio. Así que me senté en una bicicleta un tanto rara y muevo las piernas, en un circulo infinito un tanto sin sentido.

Tengo que recuperar como seis asistencias según yo, hoy una, mañana dos, y la próxima semana las demás.
Aunque, la única buena noticia del día es que el profe me dijo que solo tengo cuatro inasistencias.
Así que quizás no me quede a un doble turno hoy.
Aunque mañana tendré que hacer aerobox, y baile entretenido. Así que debo avisarle a Miguel.

Otra de las cosas malas que sucedieron hoy, aunque en comparación con la más mala es una nimiedad, la luz delantera de mi bicicleta murió.
Apenas salí a avenida, la luz salto y mientras mis rezos hacia dios eran dictados, una gran camioneta paso por encima de la luz.

Después, enojos y reconciliaciones, siendo odiado mas que odiando, me hubiese gustado no vivir este día.
A mi celular también.
Hasta desearon mi muerte.
Quiero desaparecer.

lunes, 15 de octubre de 2012

Era sábado

Y faltaba un día para que se cumplieran ocho meses.
Ocho meses desde que nos vieramos por primera vez, y sin saberlo nos comprometieramos a pasar juntos el año que se venía por delante.
El maravilloso año que ha pasado.
Y después de esos tres cuartos de año en los que yo insistí, e imaginé, en que salieramos a andar en bicicleta, se cumplieron.

Me levanté temprano y corrí a hacer clases particulares. Después de hacer esas dos horas que se pasan volando, me subí a la flaca y partí corriendo. Al llegar y esperar un poco, salimos, sacudimos la bicicleta olvidada, la inflamos, compramos un pulpito de elásticos y partimos a andar, ambos sin casco, ambos felices y anhelantes.

Un camino azaroso, andar por la vereda y hablar. Más que andar era compartir sobre dos ruedas, sentir el viento, el sol en nuestras cabezas y poco a poco conociéndonos más, averiguando un poquito más de nuestro pasado, y de cómo andar bien en bicicleta.

Volvimos, y guardamos la bicicleta con la promesa de volver a salir.

Estoy estresadísimo, mi papá no hace las cosas rapido y tengo que estudiar un montón

, además de que me presionan para que vuelva a escribir.
 Pasado mañana tengo una prueba de esas que no sé ni qué entra y que espero en un día aprender todo.
Además, tengo que presentar los documentos para postular a las becas, tengo que poner todos en un pdf, faltan algunos que aún no imprimo y que tengo que firmar con la firma de mi viejo.
Tengo que ir a buscar un cd a canal seis, y ahora esperar que mi papá saque promedios en excel, creyendo él que se demora poco, y se enoja si algo algo más.
 Ahora tengo mucho espacio en dropbox, así que pasé algunas fotos que me gustan para poder verlas desde el ipod.
 Y espero que el tio de un amigo vuelva de eeuu, para que me traiga dos cosas que le encargué, un nexus siete y un kindle papperwritte.
 Y no pasa nada más en mi casa. Hay una gata chica que es de mi hermano y no para de dar vueltas y saltar y hacer las cosas que hacen los gatos chicos.

Y no pasa nada.
No hago nada.
Solo estornudo y sufro todas las noches cuando me voy a dormir.


domingo, 30 de septiembre de 2012

Nada ni Nadie

Clok

Suena la segunda lata del día, al abrirla después de borrar todo lo que había en mi pizarra. Me quedó claro que ya no tenía sentido que siguiera allí.
Me volví a acostar, pensaba en que ahora es terrible que me empiece a dar alergia el pelo de mis gatas. Llego a mi casa y no paro de toser, aunque ahora con la ventana abierta se aligera mi tos.

No sé qué pasó con mi bicicleta. Es como si quisiera hacerme la carrera más difícil, y de pronto dejó de ser ella misma. No noté nada cuando la miré, esas fallas usuales, algún ruidito en particular. Sólo era como si no quisiera que la montase.
Así que otro pilar cayó.

Se me fue la imaginación.
Ahí quedó el post.

sábado, 29 de septiembre de 2012

Medida

Al fin hoy fue el control de tan terrible ramo. Después de haber estado una semana entera sufriendo, sabiendo que me iba a ir mal, con el rumor de que teníamos que estudiar de un control del 98, llego el tan ansiado día y casi me quedo dormido.
Efectivamente, el control fue casi similar al de catorce años atrás, y me fue mejor de lo esperado.
Igual que ayer, la luz apagada, una vela que alumbra desde mi velador, y música de fondo del carrete de al lado.

Después del control corrí a hacer clases, un poco más de dos horas y el Pedro me llama. Me pregunta como me fue, me dice que esta lloviendo, y que me invitaba a almorzar.
Fui sonriendo en la bici, persiguiendo a la nube que llevaba toda el agua hasta que la alcancé al llegar, comimos, nos tomamos unas morenitas, una once estupenda y me vine.

La bici estaba en una velocidad liviana, así que me vine a mi casa pedaleando harto y avanzando poco, sintiendo que a pesar de demorar mucho, no me cansaba.
Un señor vagabundo que me sonríe y saluda, una farmacia donde venden anilina verde y un camino casi recto.

Ahora estoy esperando que el agua caliente para ni pantalón y listo :)